Que algo que lleva entre nosotros tantos miles de años esconda tantos secretos es extraño a la vez que fascinante. Los misterios que envuelven a las pirámides de Egipto siempre nos sorprenderán, desde cómo se construyeron hasta su propio propósito. Y estudios recientes vuelven a envolver de misterio estas emblemáticas construcciones, que podrían ser mucho más antiguas de lo que hasta ahora se creía.

¿Podría ser la Gran Pirámide de Giza 10.000 años más antigua?

Las pirámides de Egipto llevan décadas investigándose y el consenso académico sitúa la construcción de la Gran Pirámide de Giza en torno al año 2500 a. C., durante el mandato de Keops, el segundo faraón de la Cuarta Dinastía. Pero una nueva investigación postula que la construcción pudo ser mucho antes, algo que podría cambiar por completo nuestra perspectiva y podría reescribir la historia.

Según una reciente publicación de IFLScience, varios investigadores y geólogos sugieren que tanto la estructura original de la Gran Pirámide de Giza como la Gran Esfinge podrían ser significativamente más antiguas de lo que se cree, con una antigüedad de hasta 10.000 años más.  Esta teoría se basa en el análisis físico de la piedra y en las condiciones climáticas históricas del valle de Giza. De confirmarse, su construcción se remontaría al final de la última glaciación, lo que desafiaría las teorías convencionales de la academia.

Si esto fuera cierto, se trataría de un cambio completo en la historia de Egipto. La civilización que construyera esas estructuras será mucho más antigua que las primeras dinastías, una civilización completamente desconocida con una capacidad tecnológica asombrosa. Un planteamiento que en este momento divide a la comunidad científica.

El geólogo Robert Schoch es el principal impulsor de esta teoría, en la que se defiende que la erosión de la Esfinge no se debe al viento, sino a lluvias torrenciales propias de un periodo situado entre el 10000 y el 12000 a. C., cuando Egipto no era tan árido. Además, sostiene que la Gran Pirámide de Giza pudo ser remodelada por los faraones, pero que su núcleo original sería mucho más antiguo, lo que sugiere la existencia de un legado arquitectónico previo.

Sin embargo, la mayoría de los arqueólogos rechazan estas conclusiones al considerar que no existen restos materiales que respalden la presencia de una civilización avanzada en Egipto hace 12.000 años y atribuyen la supuesta erosión hídrica a procesos químicos naturales de la caliza en la meseta de Giza, defendiendo así la cronología oficial. El antiguo Egipto siempre está envuelto en misterios.