El tratamiento de las aguas residuales debe ser neutro en lo que tiene que ver con la energía y, además, debe tener un impacto nulo sobre el clima. Eso es, al menos, lo que pretende la Comisión Europea y, para garantizarlo, además de hacer que la industria asuma el tratamiento de los microcontaminantes tóxicos, quiere someter a controles más rigurosos a todos los núcleos de población, incluidos los más pequeños. Con ello, consideran desde Bruselas, “se mejorará la preparación de la UE para hacer frente a pandemias u otras amenazas graves para la salud pública.

¿Qué proponen?
Hasta la fecha, la Directiva Europea que regula el tratamiento de las aguas residuales afectaba a núcleos de más de 2.000 habitantes pero ahora, para garantizar que la contaminación derivada de las aguas residuales se reduce todavía más, se aplicará a toda localidad o aglomeración urbana de más de 1.000 habitantes. A partir de ahora, también, todos los países de la UE deberán establecer planes integrados de gestión de las aguas residuales urbanas que serán de aplicación, en principio, en núcleos de más de 100.000 habitantes pero, si se juzga imprescindible para alcanzar los objetivos que la UE se plantea, podrán ser de aplicación también en toda localidad con más de 10.000 habitantes. Con ello, quieren controlar mejor la contaminación de las masas de agua por materia orgánica, nitrógeno, fósforo y microplásticos. De hecho, todos los núcleos de población de 1.000 habitantes o más van a tener que controlar sus emisiones de gases de efecto invernadero y microplásticos según la UE.
¿Y las fosas sépticas?
Estas infraestructuras tan habituales en zonas rurales se verán también afectadas y será necesario aplicar criterios “más rigurosos” para el control de nutrientes y microcontaminantes. La UE insta así a “rastrear la contaminación industrial en origen” para poder valorar mejor las posibilidades de aprovechamiento de lodos y aguas residuales tratadas. El resultado final que persiguen es que los sistemas de tratamiento de aguas residuales de todo el continente reduzcan su consumo de energía y, si es posible, produzcan biogás, un combustible renovable cuya producción está en mínimos. En definitiva: si vives en el medio rural, van aumentar tus obligaciones o las de tu municipio y, probablemente, tus impuestos