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Las exploraciones espaciales están dando de que hablar, especialmente cuando se tiene en cuenta a China. La misión china Tianwen-2 ha podido llegar a las cercanías de Kamo'oalewa. Es un cuerpo celeste que podría ser considerado casi como un satélite en la Tierra. Lo interesante es que está bajo observación de la sonda propiedad de la Administración Nacional del Espacio de China; se sitúa a 20 kilómetros aproximadamente. 

Kamoʻoalewa tiene un diámetro estimado de entre 16 y 20 kilómetros; es uno de los cuerpos celestes más pequeños jamás explorados por una sonda espacial. Destaca entre otros similares conocidos de la Tierra por su estabilidad orbital. Los astrónomos y sus cálculos indican que ha permanecido cerca de nuestro planeta por al menos un siglo y que tiene probabilidad de que siga así un siglo más. ¿Qué tiene de especial este denominado 'cuasisatélite'?

Este cuerpo celeste no se comporta de la misma manera que la Luna, aunque podría tener una relación muy parecida

Kamoʻoalewa parece que orbita a nuestro planeta a una distancia entre 38 y 100 veces la separación de la Luna, pero físicamente la distancia es excesiva para que la gravedad terrestre pueda dominar su trayectoria. Aunque se comente esto, se describe una órbita alrededor del Sol que es muy similar a la del planeta Tierra, por lo que puede estar muy ligado a nosotros. Los científicos sospechan lo mismo con base en investigaciones de análisis espectroscópicos, simulaciones dinámicas y modelos de craterización. 

Kamoʻoalewa a 20 km de la sonda china Tianwen-2

La hipótesis actual es que es un fragmento desprendido de la Luna tras el impacto de otro cuerpo celeste. Su estudio podría comprender mejor la formación de cráteres, el comportamiento de materiales que son expulsados al espacio y el modelado de regiones de origen sobre asteroides. Es por eso que la sonda Tianwen-2 hará una operación de recogida de muestras en los próximos meses. La sonda va a emplear dos métodos para obtener dichas muestras. Una de ellas es una maniobra de contacto rápido; la otra es un sistema más complejo: de anclaje y sujeción directa. Cabe mencionar que esta última no se ha probado en un asteroide y es un reto a superar.

Es una misión larga, ya que su regreso a la Tierra será hasta abril de 2027; el cargamento estimado de muestras será de 100 gramos, los mismos que se depositarán en una cápsula de reentrada. Lo curioso es que la sonda Tianwen-2 continuará por otro viaje por el espacio profundo. Su próxima misión, una vez que concluya la actual, estará en alcanzar el cometa 311P/PanSTARRS. Ha llamado la atención por ser un cuerpo que podría tener una diminuta luna como propia. Veremos si China logra cumplir dos cometidos importantes espaciales en su historia, algo que seguramente la NASA también estará monitoreando.