El SETI buscó tecnología alienígena en el misterioso visitante interestelar 3I/ATLAS

Hace unos meses el 3I/ATLAS acaparó todos los titulares. Se trata de uno de los objetos más interesantes que ha visitado el sistema solar ya que llegaba desde el espacio profundo, es decir, se trataba de un cometa interestelar. Hemos visto cómo grandes científicos especularon con el cometa y que la NASA detectó cosas extrañas. Y ahora sabemos que el SETI también llevó a cabo sus investigaciones sobre posibles señales alienígenas.

El SETI siguió muy de cerca el 3I/ATLAS por si encontraba tecnología extraterrestre

El SETI, Search for Extraterrestrial Intelligence, es el programa científico dedicado a la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre. Desde su fundación, han estado buscando señales provenientes del espacio que puedan catalogarse como no naturales, es decir, artificiales. Lo que confirmaría la existencia de vida en otros planetas.

Una de las señales más famosas de la historia descubierta por el SETI es la conocida Señal Wow!, una potente transmisión de radio detectada en 1977 que se convirtió rápidamente en uno de los mayores misterios de la astronomía. La señal llamó especialmente la atención porque duró exactamente 72 segundos y fue captada en la frecuencia natural del hidrógeno, considerada por muchos científicos como una de las más adecuadas para una hipotética comunicación entre civilizaciones extraterrestres.

Su nombre se debe a que el astrónomo que analizó los datos escribió un sorprendido “¡Wow!” sobre el registro impreso al darse cuenta de lo extraordinario de la detección. Sin embargo, pese a décadas de investigaciones, la señal nunca volvió a aparecer y los estudios más recientes sugieren que podría haber sido el resultado de un fenómeno natural muy poco común relacionado con nubes de hidrógeno y fuentes astronómicas distantes.

El cometa 3I/ATLAS ha sido
El cometa 3I/ATLAS ha sido un visitante muy interesante para la ciencia

El SETI ha continuado su búsqueda de posibles señales, incluso en objetos que parecen completamente naturales, como 3I/ATLAS. Este visitante interestelar, originario de otro sistema estelar, ofrece una oportunidad única para estudiar material de otro sistema estelar y comprender mejor la formación y evolución de planetas y sistemas planetarios.

Si bien todo apunta a un origen natural, estos objetos siguen siendo de gran interés en la búsqueda de vida inteligente. En el improbable caso de que alguno fuera artificial, podría revelar tecnología detectable y convertirse en la primera evidencia real de vida más allá de la Tierra.

En su investigación, el equipo observó 3I/ATLAS durante más de siete horas con el Allen Telescope Array, en un rango de frecuencias entre 1 y 9 gigahercios, ideal para detectar posibles señales de radio de banda estrecha. Se detectaron casi 74 millones de señales, pero la mayoría eran interferencias de origen humano.

Tras filtrar todo lo relacionado con tecnología terrestre y ajustar el seguimiento al movimiento del objeto, solo quedaron unos 200 candidatos. Sin embargo, tras un análisis detallado, todos resultaron ser señales de satélites o de nuestra propia tecnología. No se detectó ninguna “tecnofirma”, una señal, indicio o evidencia que podría haber sido creada por una civilización tecnológica extraterrestre.

Los investigadores enfatizan que estos resultados demuestran la capacidad actual para detectar este tipo de señales si existen, y refuerzan la importancia de continuar observando objetos raros del espacio. Además, el SETI demostró su capacidad de respuesta rápida, ya que las observaciones comenzaron menos de 24 horas después del descubrimiento del objeto.