Si el otro día hablábamos sobre el trinomio de detectores de ondas gravitacionales LIGO, Virgo y KAGRA, que son nuestros "oídos en el espacio"; en esta ocasión, venimos a hablar sobre el telescopio James Webb de la NASA, que junto al telescopio Hubble forman nuestros "ojos del firmamento". Con un potente espejo principal de 6,5 metros de diámetro, recubierto por oro y equipado con un escudo solar, este telescopio es capaz de atisbar en el horizonte las galaxias, los planetas y las estrellas más lejanos. Esta vez, volvió a poner su punto de mira en el extraño y misterioso cometa 3I/ATLAS.
El objeto interestelar 3I/ATLAS pasó cerca del planeta Tierra a mediados del mes de octubre de 2025 con una velocidad aproximada de 200.000 km/h y dejó absolutamente fascinada a la comunidad científica. Los astrónomos más reputados hablaban de este cometa como uno de los más interesantes que la humanidad ha tenido la oportunidad de observar. Incluso se decía que contenía los materiales orgánicos necesarios para crear vida.
Nuevos datos sobre el cometa 3I/ATLAS
El telescopio James Webb ha ayudado a los astrónomos a encontrar toda clase de maravillosas obras de arte en la profundidad del vacío espacial, como cuando descubrió una sorprendente galaxia con forma de tentáculos hace un par de meses.
Recientemente, ha descubierto una química muy especial en el cometa interestelar 3I/ATLAS. Se trata de la primera vez en la historia que se detecta metano en un visitante de otro sistema o, mejor dicho, de fuera del sistema solar.
Por otro lado, el telescopio James Webb también ha detectado niveles muy elevados de dióxido de carbono. Sabíamos que el 3I/ATLAS era uno de los objetos espaciales más extraños y extraordinarios que hemos visto, pero estos hallazgos sobrepasan cualquier límite conocido en otros cometas que han pasado cerca de la órbita terrestre.
Al parecer, el gas metano del cometa interestelar 3I/ATLAS ha surgido a la superficie después de que el calor del Sol derritiera sus capas de hielo. Por eso hasta ahora no se había detectado ningún rastro de este elemento químico. Como también tiene hidrógeno, oxígeno y carbono, los científicos creen que también contiene metanol.
Los investigadores han utilizado un instrumento de infrarrojos (MIRI) en dos sesiones de observación cuando el cometa cruzó los 329 millones de kilómetros de distancia con respecto al Sol. Al hacerlo, rápidamente identificaron el gas metano. Sin duda, un hecho muy inusual.
El metano es una sustancia extremadamente volátil que puede cambiar de sólido a gas en periodos de tiempo muy cortos. Su presencia en el cometa sugiere que estaba oculto bajo una capa de hielo en la superficie. La cantidad de este elemento químico también ha sorprendido a los astrónomos; contenía mucho más metano del que se esperaba en comparación con otros cometas del Sistema Solar.
Adicionalmente, también se ha descubierto que se trata de un cometa muy rico en dióxido de carbono. Otro dato muy inusual para un objeto interestelar verdaderamente extraño. ¿Qué más secretos ocultará el famoso cometa que surcó los cielos del planeta Tierra?