En Seat, una de las marcas europeas de automóviles que todavía no tienen en su cartera de modelos un coche 100% eléctrico, considera que los nuevos sistemas de propulsión verde generarán más o menos el mismo empleo que las tecnologías de combustión.

 

No ven tanta diferencia

Quien así piensa no es un cualquiera: se trata, en concreto de la vicepresidentea de Personas y Organización de la compañía, Laura Carnicero, quien asegura que “no se está viendo la diferencia” entre el empleo que genera la producción de los coches eléctricos y los coches con motor de combustión. Todo dependerá, indica, “del volumen de fabricación”.

Formación y jubilaciones

En Seat, mientras Volkswagen confía en Cupra para electrificar la automoción española, han activado ya un plan de formación para capacitar a sus empleados en las técnicas de fabricación de coches eléctricos. En paralelo, han activado un plan de jubilaciones voluntarias para que, quien por edad o decisión propia, no quiere reciclarse, pueda jubilarse dignamente a los 61 años. La compañía tiene ya en marcha una inversión de 3.000 millones de euros para electrificar su planta de Martorell, en la que trabajan actualmente unas 12.000 personas. El mensaje es claro: quien  no se recicle, no trabajará.

¿Tiene futuro Seat?

Con todo, y más allá del futuro de su plantilla, lo que preocupa a los analistas del sector de la automoción es el futuro de la marca Seat, que no dispone hoy de ningún modelo eléctrico y cuyo volumen de ventas ha sido cuestionado por la dirección de Volkswagen. Con Cupra, marca premium de Seta, funcionando razonablemente dentro y fuera de España, si Seat no empieza a hacer suyas las alternativa eléctricas que Cupra ya fabrica y planifica, la histórica marca española tiene un futuro ciertamente oscuro por mucho que desde Volkswagen digan otra cosa.