El talón de Aquiles por años del iPhone ha sido la batería. Si bien es cierto que se ha demostrado una mayor durabilidad de la misma, ha sido porque Apple ha hecho bien las cosas en su ingeniería de software y hardware; es su mayor fortaleza y la han sabido aprovechar durante los últimos años. No por nada el iPhone 17 Pro Max ha sido catalogado como el iPhone de mejor duración y que supera por poco al Samsung Galaxy S26 Ultra.
Lo que sucede ahora es que, mientras Samsung se estancó en el mismo tema por no tener un aumento en la capacidad de la batería, están estudiando la forma de producir nuevas unidades que ayuden a superarla por mucho y que puede provocar que Apple se vea comprometida como hace años. El futuro de baterías de estado sólido es algo que Samsung ya está siguiendo muy de cerca y que podríamos ver, como muy pronto, el próximo año.
El mejor camino para tener una batería grande en el móvil es a través del silicio-carbono
Es una tecnología que los fabricantes chinos ya han implementado y es por eso que vemos capacidades mayores sin sacrificar grosor, tamaño o peso. Antes, los móviles con una buena batería pesaban demasiado; eso ha quedado en el pasado. Apple nunca se atrevió a tener un iPhone con una capacidad tan grande por eso mismo; siempre prefirió encontrar un equilibrio entre la ergonomía y la batería apoyada por un buen desarrollo de software y hardware.
En cambio, el silicio-carbono ayuda a ofrecer más energía por volumen gracias a que pueden almacenar más partículas cargadas. El problema que tiene, de momento, es que se expande y contrae en los ciclos de carga y descarga. Las baterías de silicio en su estado más puro se han retrasado justo por esto, porque este cambio podría destruir las celdas. Es ahí cuando el carbono y las nanoestructuras están limitando la expansión, pero mantienen la estabilidad de la batería. Una tecnología que soluciona y que China sigue tratando de mejorar tras invertir millones de dólares en investigación y desarrollo.

Por lógica, es más fácil que los fabricantes de móviles de aquel país aprovechen este movimiento porque es suyo y, aparte, las normativas de seguridad les favorecen; son mucho menos estrictas que en occidente. Es por eso que es difícil ver que estos fabricantes lleguen con estos móviles a Europa y Estados Unidos. Samsung es una marca que se ha sentido cómoda desde la perspectiva de trabajar con esta tecnología; lo hace desde 2017 pero no ha querido precipitarse por sus viejos fantasmas. Apple no ha querido involucrarse, pero es posible que Samsung sea su proveedor, como sucede con los paneles OLED.
El iPhone seguirá sin baterías de silicio, Samsung podría ser su proveedor si las cosas cuadran
El iPhone 18 tenía proyectado incorporar una batería de este tipo, pero uno de los filtradores que ha seguido de cerca el tema, Ice Universe, señala que el iPhone 18 Pro Max tendrá 5.567 mAh de batería de iones de litio, la convencional que ha existido desde hace muchas generaciones. Se espera que pueda ofrecer una larga autonomía similar a la de un móvil con 10.000 mAh, pero será momento de compararlos en su debido tiempo.

Sabemos que Apple se quedará atrás mientras otros adapten esta tecnología; son muy observadores y lo harán en cuanto sea el momento adecuado. A pesar de que ya se haya solicitado una patente relacionada con una estructura de silicio y las baterías, eso no significa que pueda tomarse en serio a Apple. Hasta que Samsung no se atreva a implementarlas en sus móviles, a Apple le costará trabajo confiar. ¿Hasta cuándo?