Marte ha sido objeto de estudio desde hace varios años; incluso se han desplegado algunas misiones para poder comprender mejor su origen. De cara al 2030, puede que ya se tenga uno de los mejores instrumentos para seguir descubriendo el entorno del planeta rojo. Se trata del rover Rosalind Franklin, que será capaz de detectar diferencias en dos moléculas estables que podrían indicar evidencia de vida pasada durante miles de millones de años.
Los científicos creen que Marte no siempre fue frío y árido como en la actualidad. Pudo haber sido un planeta cálido, húmedo y envuelto en una atmósfera densa donde la vida microbiana existió. Aún es un desafío importante poder descubrirlo. Los rovers de la NASA ya han podido descubrir moléculas orgánicas en algunas rocas marcianas, pero esto no es suficiente para respaldar la teoría de la presencia de vida. Es ahí cuando el rover europeo podrá unirse a la búsqueda y tener evidencias químicas contundentes.
Una próxima misión en Marte tendrá como protagonista a un rover europeo
Son investigadores del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar, la Universidad de Gotinga y la Universidad de la Costa Azul de Niza los que han sometido a una prueba exigente uno de los métodos de detección clave del rover. Para eso, es necesario saber que se necesita distinguir las moléculas orgánicas de esos organismos vivos de las que se produjeron por procesos químicos ordinarios. Son dos hidrocarburos, pristano y fitano, los que podrían ayudar a contestar la pregunta. Las moléculas correspondientes se originan de organismos vivos y también se pueden encontrar en el petróleo de la Tierra. Lo malo es que son inestables, pero pueden sobrevivir en condiciones adecuadas por miles de millones de años.
¿Por qué son importantes estos hidrocarburos? Son quirales, es decir, existen en dos formas especulares que se llaman enantiómeros. Ambos contienen los mismos átomos, dispuestos como imágenes especulares. Es como si se vieran la mano izquierda y la mano derecha de una persona. Uno de los coautores del estudio define a la quiralidad como una herramienta valiosa para buscar vida extraterrestre pasada.
El rover Rosalind Franklin es el que se encargará de buscar las diferencias mediante el instrumento conocido como Analizador de Moléculas Orgánicas de Marte. Combina varias herramientas valiosas, como un espectrómetro de masas y hasta pequeños hornos. Las muestras se calientan en dichos hornos para que liberen los compuestos volátiles; los gases son analizados mediante tubos capilares con un recubrimiento especial. Se mueven a velocidades distintas y el instrumento se encarga de separar las versiones especulares. Los investigadores utilizaron réplicas de estos tubos capilares y pudieron lograr con éxito la separación de las formas quirales del pristano y fitano.
El instrumento se declara listo para su misión en Marte, al mismo tiempo que plantea nuevas preguntas sobre el descubrimiento de las moléculas orgánicas presentes en los meteoritos, cómo pueden contaminarse y las implicaciones que pueden tener otras fuentes de contaminación derivada del petróleo de la atmósfera en futuros estudios.
