La reserva hídrica española ha vuelto a descender y se sitúa ya por debajo del 50%, en concreto en un 47,2 por ciento de su capacidad total. Según los datos que facilita el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, los embalses almacenan actualmente 26.470 hectómetros cúbicos (hm³) de agua. Tal cifra supone una disminución en la última semana en 78 hectómetros cúbicos.

Mejor que el año pasado
La cifra, aunque preocupante, es mejor que la que se registraba el año pasado por estas fechas, cuando la cantidad acumulada era de 25.968 hm³, también por debajo del 50%. La reserva hídrica queda así por segundo año consecutivo lejos de la media de los últimos diez años (36.673 hm³) por estas fechas. Las cuentas que presentan peores cifras son las del Guadalquivir (23,6%) y la del Guadalete-Barbate (23,6%). En el extremo opuesto están las cuencas del Cantábrico Oriental (90,4%) y Cantábrico Occidental (92%). Otras cuencas con reservas superiores al 50% son las de Miño-Sil (70,8%), Galicia Costa (76,2%), las Cuencas Internas del País Vasco (76,2%), la del Tinto, Odiel y Piedras (69,9%), la del Duero (63,1%), la del Júcar (57,9%), la del Tajo (56,9%) y la del Ebro (53,6%)
Las cuencas internas de Catalunya, al 30%
En Catalunya, mientras que la Cuenca del Ebro mantiene unas reservas superiores a la media del 47,2%, los embalses de las Cuencas Internas están al 30,4% de su capacidad y sólo presentan guarismos peores las ya citadas cuencas del Guadalquivir y del Guadalete. Los pantanos de la Cuenca del Guadiana están, como los de las Cuencas Internas de Catalunya, al 30,4%. La Cuenca Mediterránea Andaluza está al 33,2%. En Catalunya, a la preocupante situación de las Cuencas Internas hay que unirle las dificultades de los acuíferos costeros. Seis de ellos están en serio peligro de salinización.