No hace falta descargar una imagen negra, blanca o de cualquier otro color desde internet para usarla como fondo en tu iPhone. iOS incluye una opción nativa que permite poner un fondo de color sólido tanto en la pantalla de bloqueo como en la pantalla de inicio, aunque es una función que mucha gente pasa por alto.
Puede parecer un ajuste menor, pero tiene más utilidad de la que parece. Hay quien prefiere un fondo completamente negro para ahorrar algo de batería en pantallas OLED, otros buscan una estética más limpia y minimalista, y también están quienes simplemente quieren una pantalla menos recargada.
iOS ya permite elegir un fondo de un solo color
La opción está integrada dentro de los ajustes de fondo de pantalla del iPhone y del iPad. No necesitas instalar nada adicional ni guardar una imagen plana en Fotos. Apple incluye un selector que permite elegir varios tonos predefinidos o ajustar prácticamente cualquier color.
Eso sí, hay un detalle que puede despistar un poco al principio: al entrar en esta opción, primero aparece un fondo con degradado. Para llegar al color completamente liso hay que avanzar un paso más dentro del editor.
Cómo poner un fondo de color sólido en el iPhone
El proceso es bastante sencillo:
- Abre la app Ajustes en tu iPhone.
- Entra en Fondo de pantalla.
- Toca en Añadir nuevo fondo.
- En la parte superior, selecciona la opción Color.
- Elige uno de los colores sugeridos o toca el punto multicolor para acceder a una gama mucho más amplia.
- Después de seleccionar el color, toca fuera del recuadro para ocultarlo.
- Ahora desliza hacia la izquierda hasta llegar al último filtro, que es el de color sólido.
- Pulsa Añadir.
- Después, toca Definir como pareja de fondos si quieres usar ese mismo color en la pantalla de bloqueo y en la de inicio.
Si prefieres que solo una de las dos pantallas tenga ese color, también puedes tocar Personalizar pantalla de inicio y configurar otra imagen o un tono distinto para la parte principal del sistema.
Este ajuste no es de los más llamativos de iOS, pero sí puede venir muy bien si quieres simplificar el aspecto del teléfono. Un fondo completamente negro, por ejemplo, combina especialmente bien con pantallas con alta visibilidad y con interfaces en modo oscuro. También puede ayudar a que los iconos destaquen más y a que la pantalla se vea menos cargada.
En otros casos, un color plano también resulta útil si no quieres usar una foto personal, una imagen promocional o alguno de los fondos habituales de Apple.
Lo mejor de esta opción es precisamente que ya viene incluida en iOS. No hace falta buscar archivos, editar una imagen uniforme ni recurrir a apps externas para conseguir un fondo liso. Apple ya permite hacerlo en pocos pasos y con bastante libertad para elegir el tono exacto. Es una de esas funciones pequeñas que no suelen destacarse demasiado, pero que pueden cambiar bastante la sensación visual del iPhone si buscas algo más limpio, más sobrio o simplemente diferente.
