La inteligencia artificial es mucho más que un bot conversacional al que pedirle información sobre un tema concreto, que genere una imagen con el estilo de Studio Ghibli o contarle tus problemas como si fuera un psicólogo particular de bajo coste, disponible las 24 horas del día. Tiene un gran potencial para los investigadores, pudiendo ayudarles a realizar descubrimientos que resultaban impensables hasta hace unos años por su rapidez a la hora de analizar los datos.
Algunos de los ejemplos más interesantes los encontramos de la mano de Microsoft. La compañía tras Windows 11 y el bot conversacional Copilot ha desarrollado varias herramientas de IA con el objetivo de ayudar a diferentes profesionales: desde MatterGen (generación de materiales novedosos con propiedades específicas) hasta MAI-DxO (diagnóstico médico a pacientes de alta precisión).
Sin NVIDIA, estos proyectos de IA no serían posibles. Al menos, no actualmente. El conocido fabricante de tarjetas gráficas para gaming lleva años en el mercado de los chips para inteligencia artificial, siendo el principal proveedor a nivel mundial. Junto a la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NSF), acaba de anunciar una inversión de más de 150 millones de dólares. El objetivo es desarrollar modelos de IA abiertos y multimodales que transformarán la forma en que los científicos estadounidenses realizan descubrimientos.
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La asociación entre NVIDIA y la NSF fortalecerá el liderazgo de Estados Unidos en la investigación impulsada por IA, ya que apoya el proyecto de Infraestructura de IA Multimodal Abierta para Acelerar la Ciencia (OMAI), dirigido por el Instituto Allen de IA (Ai2, instituto de investigación sin fines de lucro fundado por el difunto cofundador y filántropo de Microsoft Paul Allen en 2014).
La Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos contribuirá con una aportación de 75 millones de dólares, mientras que NVIDIA pondrá el resto (77 millones de dólares) para tecnología y recursos avanzados, incluidos los sistemas NVIDIA HGX B300 creados con GPU Blackwell Ultra y la plataforma de software NVIDIA AI Enterprise.
Estos sistemas de última generación están diseñados para acelerar el entrenamiento y la inferencia de modelos para las cargas de trabajo más grandes y existentes. Brian Stone, director de la NSF, afirmó: “Incorporar la IA a la investigación científica ha sido un punto de inflexión”. OMAI se encargará de crear un conjunto totalmente abierto de modelos lingüísticos multimodales de gran tamaño, entrenados con datos y literatura científica.
La NSF se enorgullece de asociarse con NVIDIA para dotar a los científicos estadounidenses de las herramientas necesarias para acelerar los avances. Estas inversiones no solo buscan impulsar la innovación, sino también consolidar el liderazgo mundial de Estados Unidos en ciencia y tecnología, y afrontar desafíos que antes se creían imposibles
Los nuevos modelos, capaces de procesar texto, imágenes, gráficos y tablas, permitirán a los investigadores analizar los hallazgos más rápidamente, generar código y visualizaciones, así como conectar los conocimientos con descubrimientos pasados. Se podrían utilizar para acelerar el descubrimiento de nuevos materiales, mejorar la producción de la función de las proteínas y abordar las debilidades de los modelos de lenguaje grandes actuales.