Una nueva foto panorámica de un rover de la NASA revela evidencias de un océano ancestral en Marte

El ciclo de la vida de los planetas, de las estrellas y de otros objetos del Universo es un bucle infinito. Marte, al igual que el planeta Tierra, tuvo inmensos mares y océanos repletos de agua y quién sabe si también albergó una forma de vida similar a la de la especie humana.

Aunque en la actualidad Marte sea un planeta frío, seco e inhóspito, hace miles de millones de años su superficie era muy diferente. Los científicos creen que el planeta rojo tuvo una atmósfera mucho más densa y unas condiciones capaces de mantener grandes cantidades de agua líquida, formando ríos, lagos y enormes océanos que cubrían gran parte de su hemisferio norte.

La NASA descubre un mar ancestral en Marte

A lo largo de las últimas décadas de exploración espacial, la NASA ha ido revelando diversas pistas que demostraban que hubo una vez agua en Marte, como los grandes cañones que moldean la superficie del desértico planeta rojo, los antiguos deltas de ríos, los minerales formados en presencia de agua y las marcas geológicas que apuntan a un pasado mucho más húmedo.

Y ahora el rover Curiosity de la NASA ha vuelto a ofrecer un claro indicativo de que, en su día, Marte fue un hermoso planeta repleto de vida. Una nueva fotografía panorámica revela estructuras poligonales en la árida tierra del planeta carmesí que demuestran que allí hubo un enorme océano ancestral.

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Imágenes del rover Curiosity de la NASA

Los datos recopilados por las diferentes misiones espaciales han permitido a los científicos dibujar una imagen cada vez más clara del pasado del planeta rojo. Uno de los escenarios que más interés genera es el de un antiguo océano que habría cubierto una parte importante del hemisferio norte marciano hace miles de millones de años, cuando Marte todavía contaba con una atmósfera más densa y unas condiciones mucho más favorables para la presencia de agua líquida.

Las nuevas investigaciones apuntan a que aquel océano no fue un episodio breve, sino que pudo mantenerse durante un periodo prolongado de tiempo, dejando tras de sí una huella geológica que todavía puede observarse en la actualidad. Las antiguas líneas costeras, los sedimentos y las formaciones creadas por el movimiento del agua son algunas de las pistas que la NASA utiliza para reconstruir cómo era Marte antes de convertirse en el planeta frío y seco que conocemos hoy.

La importancia de estos descubrimientos va más allá de conocer la historia del planeta rojo. Si Marte mantuvo grandes masas de agua durante millones de años, también pudo haber tenido ambientes capaces de reunir algunos de los ingredientes necesarios para la aparición de vida.