La misión Artemis II de la NASA nos acercó de nuevo a la Luna, pero para que la humanidad pueda volver a poner los piés sobre el satélite todavía faltan detalles por pulir. Y, uno de ellos, es el módulo lunar que utlizarán los astronautas para alunizar y para volver de nuevo a la nave que les traerá de vuelta.

De este módulo se encargarán las empresas privadas SpaceX, de Elon Musk, y Blue Origin, de Jeff Bezos, el fundador de Amazon. Y parece que esta última ha tomado una peuqeña ventaja, ya que como ha indicado la propia NASA, el modulo lunar Mark 1 ha pasado de forma satisfactoria las pruebas ambientales a las que ha sido sometido en el Centro Espacial Johnson.

Una prueba esencial para poder volver a pisar la Luna

Hay que tener en cuenta que el Mark 1 es solo el primer prototipo de módulo lunar, al que deberían seguir una segunda unidad de pruebas llamada Mark 2 y el módulo definitivo, que se llamará Blue Moon. Aunque aprobar con éxito el primer test al que se ha sometido es una muy buena noticia, algo que Blue Origin necesita después de los últimos fiascos.

El módulo Mark 1 de Blue Origin ha superado con éxito esta prueba clave en las instalaciones del Centro Espacial Johnson, en Houston. Allí, la Cámara de Vacío Térmico A ha recreado las condiciones extremas del espacio, poniendo a prueba su resistencia frente a temperaturas muy altas y muy bajas, así como al vacío. El resultado ha sido positivo, demostrando que el módulo está preparado para soportar el entorno lunar.

A pesar de este avance, y como he comentado antes, el Mark 1 no será el encargado de llevar astronautas a la Luna ni formará parte de la misión Artemis III prevista para 2028. Su papel será más bien el de un prototipo de validación, pensado para servir como base en el desarrollo de los futuros módulos más avanzados.

A pear de eso, sí que llegará a la Luna. Su siguiente paso será una misión de carga al Polo Sur lunar antes de que acabe el año. Con este vuelo se pretende comprobar su capacidad real de lanzamiento y operación en el espacio, algo que permitirá afinar la tecnología antes de dar el salto a misiones con humanos.

A pesar de todo, el panorama general sigue siendo incierto. Los proyectos privados de módulos lunares arrastran retrasos y problemas técnicos, tanto en Blue Origin como en otras compañías como SpaceX con su cohete Starship, lo que mantiene dudas sobre los plazos reales del regreso de la humanidad a la Luna.