España ya tiene fuera del hangar el primer Eurofighter Halcón I, un paso importante dentro de la renovación de su aviación de combate. El avión salió de las instalaciones de Airbus en Getafe y ahora entra en la fase de pruebas de motor y vuelo antes de su entrega. Se trata del primero de los 20 cazas contratados por España en 2022 dentro del programa Halcón I y del primer Eurofighter Tranche 4 destinado al Ejército del Aire y del Espacio.
La relevancia de este modelo no está solo en que sea un avión nuevo. Lo importante es que introduce en España la versión más avanzada del Eurofighter disponible hasta ahora, con mejoras claras en radar, guerra electrónica, cabina, conectividad y compatibilidad con armamento de nueva generación.
El gran salto está en el radar E-Scan
La principal novedad tecnológica está en el morro del avión. El Halcón I incorpora un radar de barrido electrónico activo E-Scan, es decir, un radar AESA, que sustituye a los sistemas mecánicos de generaciones anteriores. Este cambio es importante porque permite rastrear varios objetivos a la vez, alternar con más rapidez entre misiones aire-aire y aire-tierra y operar con mayor resistencia frente a interferencias y contramedidas electrónicas.
Además, al usar múltiples módulos emisores en lugar de piezas móviles, el sistema gana flexibilidad, velocidad de respuesta y capacidad de adaptación en entornos donde la guerra electrónica pesa tanto como la potencia del avión.
Un radar así necesita misiles a la altura. Por eso los nuevos Eurofighter españoles llegan preparados para emplear el misil Meteor, un proyectil aire-aire de largo alcance impulsado por estatorreactor que supera los 100 kilómetros y mejora claramente las prestaciones de misiles anteriores en ciertos escenarios.
Para ataque a tierra, el nuevo modelo también se integrará con el Brimstone III, un misil de precisión pensado para objetivos móviles y situaciones donde hace falta capacidad de respuesta rápida sin perder exactitud. Esa combinación refuerza bastante la flexibilidad del avión, que no queda limitado a misiones de superioridad aérea.
Más conectividad, mejor cabina y guerra electrónica actualizada
El salto del Tranche 4 no se limita al radar o a los misiles. Esta versión incorpora también una cabina modernizada, mejores pantallas, mayor conectividad y sistemas de guerra electrónica actualizados. En conjunto, eso permite al piloto gestionar más información en menos tiempo y operar mejor dentro de un entorno de combate cada vez más conectado.
Ese punto es importante porque la evolución de los cazas modernos ya no depende solo de su velocidad o de su maniobrabilidad. Cada vez cuenta más la capacidad de detectar, compartir información, resistir interferencias y coordinarse con otros sistemas de combate.
Sigue siendo un caza muy rápido, pero eso ya no es lo único decisivo
En prestaciones puras, el Eurofighter mantiene cifras muy altas. Puede alcanzar Mach 2, es decir, cerca de 2.450 km/h, y está impulsado por dos motores Eurojet EJ200, que le permiten mantener vuelo supersónico y una gran capacidad de respuesta.
Aun así, lo más relevante en esta nueva etapa no es tanto la velocidad máxima, sino cómo se combina con sensores más capaces, mejor integración de armas y una arquitectura electrónica más moderna. En un caza de este nivel, la diferencia ya no la marca solo correr más, sino ver antes, reaccionar mejor y operar con más información que el adversario.
El programa Halcón busca reemplazar a los F-18
Estos nuevos aviones forman parte del relevo de los F/A-18 Hornet españoles, especialmente de los que siguen operando en las Islas Canarias. Los Halcón I permitirán reorganizar la flota y cubrir progresivamente ese relevo dentro del Ejército del Aire y del Espacio.
Además, en diciembre de 2024 España cerró un segundo acuerdo, Halcón II, para adquirir otros 25 Eurofighter, de modo que el país suma ya 45 unidades encargadas desde 2022. Más que una compra aislada, se trata de una modernización a largo plazo de la defensa aérea española.
No es solo un nuevo avión, sino una nueva etapa para la defensa aérea
Lo más interesante del Halcón I no es simplemente que llegue otro Eurofighter, sino que introduce en España una generación de capacidades que hasta ahora no estaba en servicio dentro de esta plataforma: radar AESA, misiles más avanzados, aviónica más moderna y una arquitectura mucho más preparada para el combate actual.
Por eso este avión importa. No solo porque sea más nuevo, sino porque refleja cómo está cambiando la idea misma de superioridad aérea: menos centrada en la plataforma aislada y más en la combinación de sensores, datos, armamento y capacidad de supervivencia electrónica.
