El nuevo escudo que te convierte en invisible es una inspiración de la famosa capa de invisibilidad de uno de los magos más famosos del mundo, Harry Potter.
Este es un artefacto diseñado con lentes que están orientadas de manera vertical para lograr que la luz se difunda. Logrando refractar la luz hacia el observador y así este no pueda ver el objeto.
La empresa Invisibility Shield CO y su escudo que te hace invisible
La empresa Invisibility Shield Co, que tiene origen en el Reino Unido, es la encargada de traer a la vida la capa de Harry Potter.
Pero lo hace a través de un escudo que te convierte en invisible, todo a través de una matriz de lentes de ingeniería de precisión.
Estos lentes logran desviar la luz sobre el objeto que está detrás del escudo, por lo que se hace invisible ante el resto de los espectadores.
Incluso la empresa ha dado a conocer que desde la perspectiva del espectador la luz de fondo se difumina de manera horizontal en la cara del escudo, en la zona donde normalmente se vería al objeto o persona detrás de él.
Así mismo, han aclarado que el escudo de invisibilidad no requiere de sustancias o resinas tóxicas, ni necesita de fuentes de energía que activen sus características.
Escudo de invisibilidad
Está diseñado con un material bastante flexible, por lo que no está diseñado para proteger contra un golpe directo, tiene un peso de unas 9 libras y cuenta con casi 2 pulgadas de grosor.
El uso de este escudo debe ser contra fondos uniformes como el cielo, la arena y la hierba; aunque indican que podría ser útil contra rieles o líneas pintadas y edificios.
El precio del escudo de invisibilidad va a depender del tamaño que este tenga, en el caso del tamaño estándar, que es de 0,9 x 0,6 metros, cuesta unos 357 euros aproximadamente.
Mientras que el consideran de tamaño pequeño porque cuenta con unas dimensiones de 0,3 x 0,2 metros, tiene un precio de unos 58 euros aproximadamente.
Un escudo que ya está a la venta y que ha demostrado que la magia de las películas a veces se puede traer a la vida real.
