España encabeza el ranking de países con tasa de abandono escolar prematura más altas de Europa, ocupando el segundo lugar por detrás de Rumanía, según indica la Encuesta de Población Activa (EPA) relativa al último curso escolar. En la actualidad la tasa de abandono educativo prematura se sitúa en un 13,9%. Lejos de reducirse, la tasa de abandono ha crecido durante el último curso escolar del 13,3% al 13,9%, alejándose del objetivo del 9% establecido por la Unión Europea para 2030. Y lo que es más preocupante, esta tasa se duplica si hablamos de jóvenes de familias con bajos ingresos o de familias de origen inmigrante. Ante esta situación, la Fundación Exit plantea la necesidad de impulsar desde las instituciones proyectos de coaching social.
Faltan titulados
En 2025 se estima que nuestro país necesitará un 50% de la población activa con, por lo menos, estudios intermedios. Actualmente, solo el 23% se sitúa en esta franja, y el 30% acredita sólo educación primaria o secundaria. Esta estructura evidencia que el reparto de profesionales en las diferentes modalidades (Infantil-ESO, Bachillerato-FP y Grado universitario) no se acopla con las necesidades del mercado laboral y profesional. Para que un adolescente decida seguir formándose, explican desde la Fundación, debe recibir herramientas para autoconocerse con ayuda de un adulto, tiene que poder explorar la realidad del mercado laboral con visitas a empresas, charlas de profesionales o coaching laboral y, por último, debe poder experimentar profesiones a través de las prácticas. Hoy y en España, menos de un 10% de jóvenes de entre 14-16 años realizan estas 3 actividades.
Coaching social
Ante esta situación, los programas de coaching social se convierten en una alternativa imprescindible, consideran desde la Fundación Éxit. Lo explica Nacho Sequeira, su director general: “son muchas las circunstancias y factores socioeconómicos y familiares que llevan a muchos jóvenes a pensar que seguir estudiando más allá de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), no es para ellos. No obstante, querríamos destacar la importancia de los referentes. Por desgracia, hay muchos jóvenes que no tienen en su entorno familiar o social más cercano personas adultas que puedan orientarles y motivarles para que continúen sus estudios. Por eso decidimos impulsar proyectos de coaching social en los que voluntarios de empresa pasan a ser referentes de estos jóvenes”.
Objetivo
El objetivo, por tanto, es reducir el abandono educativo temprano de jóvenes en situación de vulnerabilidad social a través de un modelo de orientación innovador en el que la implicación de las empresas maximice la posibilidad de una posterior inserción laboral. La base vertebradora es un programa integral de orientación, que centra sus esfuerzos en que los jóvenes puedan participar en el autoconocimiento, la exploración del mercado laboral (con proyectos consolidados como el Proyecto Coach), la experimentación de profesiones y la toma de decisiones. A través de este enfoque innovador, Fundación Exit brinda a los jóvenes la oportunidad de descubrir sus talentos y potencialidades, ofreciéndoles las herramientas necesarias y conectándoles con la realidad del mercado laboral. En sus 23 años de historia, han participado en los proyectos de la Fundación más de 14.383 jóvenes, derivados de alrededor de 600 entidades sociales y educativas, que ven así reforzada su acción formativa con la orientación y coaching de los 8.300 voluntarios corporativos de las más 1.000 empresas que colaboran con Exit.
