No te dejes engañar por el brillo de las estrellas, los colores imposibles de planetas como Júpiter —que parece un hermoso lienzo de arte— y la majestuosidad de las nebulosas. El espacio profundo es un lugar abismal, frío e inhóspito. Tan gélido que incluso Plutón está comenzando a congelarse mientras el planeta enano se aleja poco a poco del Sol. Su atmósfera está perdiendo presión y todo apunta a que una parte de ella terminará congelándose sobre su superficie.
Un equipo de astrónomos liderado por Amanda Sickafoose, del Instituto de Ciencias Planetarias de Arizona, ha encontrado indicios de que este proceso ya ha comenzado. Los investigadores han estudiado la atmósfera de Plutón y han observado cómo la luz de estrellas lejanas va cambiando cuando el planeta enano pasa por delante de ellas. Sus resultados apuntan a que la atmósfera de Plutón ha empezado a reducir su presión, justo lo que cabría esperar a medida que el mundo helado continúa alejándose del Sol.
Plutón se adentra cada vez más en el frío del espacio
Plutón ya es un lugar extremadamente frío. Su superficie alcanza aproximadamente los -230 grados Celsius, mientras que las capas superiores de su atmósfera rondan los -203 grados. Además, su atmósfera es muy tenue y está compuesta principalmente por nitrógeno, junto con pequeñas cantidades de otros compuestos como metano y monóxido de carbono.
El problema es que Plutón todavía está alejándose del Sol. Su órbita alrededor de nuestra estrella dura 248 años y es mucho más alargada que la de los planetas. De hecho, curiosamente, durante parte de su recorrido, llega a encontrarse mucho más cerca del Sol que Neptuno. Desde que alcanzó su punto más cercano al Sol en 1989, conocido como perihelio, Plutón no ha dejado de alejarse.
El momento más lejano llegará en el año 2114, cuando el planeta enano se encuentre a unos 7.300 millones de kilómetros del Sol, aproximadamente 49 veces la distancia que separa la Tierra de nuestra estrella. En 2006 perdió su clasificación como planeta, pronto también perderá su atmósfera.
A medida que Plutón se aleja, recibe todavía menos luz y calor solar. Esto provoca que su superficie se enfríe y que el nitrógeno presente en su atmósfera pueda comenzar a condensarse y convertirse en escarcha sobre el terreno. En otras palabras, parte de la atmósfera podría estar pasando de gas a hielo.
A menudo preferimos observar ocultaciones previstas cuya trayectoria de sombra pase sobre grandes observatorios, porque sus equipos y los datos obtenidos han demostrado ser fiables. Intentamos mejorar esos conjuntos de datos con observadores locales situados dentro de las trayectorias de sombra

Los científicos han podido detectar estas señales a través de ocultaciones estelares. El método es bastante sencillo: cuando Plutón pasa delante de una estrella lejana, su atmósfera hace que la luz de esa estrella se vaya debilitando poco a poco antes de desaparecer por completo detrás del planeta enano. Analizando ese cambio, los astrónomos pueden conocer propiedades de una atmósfera que, desde la Tierra, resulta prácticamente imposible de observar directamente.
Entre 2017 y 2023, el equipo estudió diez de estas ocultaciones. Cuatro pudieron observarse desde varios lugares, lo que permitió comparar los resultados obtenidos por distintos observatorios y reforzar las mediciones.
La misión New Horizons ya había medido en 2015 una presión atmosférica de apenas 10 microbares, millones de veces inferior a la de la Tierra. Ahora, los nuevos datos sugieren que esa presión podría estar comenzando a disminuir mientras Plutón continúa su lento viaje hacia las regiones más frías y oscuras del sistema solar.