Un equipo de científicos ha analizado las muestras del asteroide Ryugu y han descubierto algo muy interesante: el hallazgo de los ingredientes fundamentales para el origen de la vida.
Después de descubrir que el cometa 3I/ATLAS contenía las moléculas necesarias para la vida mientras las iba repartiendo por el cosmos, ahora la comunidad científica ha fijado su punto de mira en el asteroide Ryugu, un asteroide de 900 metros de diámetro descubierto en 1999.
Los cinco pilares de la vida
Tras analizar las muestras, se han hallado las cinco nucleobases esenciales que refuerzan la hipótesis de que los componentes moleculares esenciales para la creación de la vida se forman en el espacio, antes de llegar a la Tierra. Al fin y al cabo, no somos más que polvo de estrellas.
Las nucleobases son moléculas orgánicas que contienen nitrógeno y funcionan como las unidades básicas de la información genética almacenada en el ADN y el ARN. Existen cinco nucleobases principales: adenina y guanina, pertenecientes al grupo de las purinas; y citosina, timina y uracilo, las cuales forman parte de las pirimidinas. Su análisis nos ha permitido reconstruir la historia química de los asteroides más primitivos.
Estas cinco nucleobases son fundamentales para generar vida y se conocen como "las cinco letras" del código genético. Estas diminutas partículas encontradas en el asteroide Ryugu conservan compuestos químicos que aportan pistas sobre los ingredientes que hicieron posible el origen de la vida en nuestro planeta y se recogieron en 2019, durante la misión Hayabusa2.
La nave de la misión realizó el primer contacto con la superficie del asteroide Ryugu el 22 de febrero de 2019 y, después de unos meses recogiendo muestras, abandonó el asteroide a finales de ese mismo año. La cápsula con las muestras aterrizó en Australia el día 6 de diciembre de 2020.
Se dice que cada vez que un asteroide impacta sobre la superficie de un planeta, deja un rastro de moléculas esenciales para la creación de la vida. Es por ello por lo que durante esta caótica fase en la formación de los planetas es tan importante para sentar las bases de la creación de los primeros seres vivos, que no son dinosaurios ni pequeños reptiles, sino pequeños organismos que poco a poco evolucionan durante millones de años hasta convertirse en animales marinos invertebrados.
