Las Navidades ya han pasado y, si has salido de casa, seguro que has vuelto con las maletas más llenas y desordenadas. Puede, incluso, que te hayas visto ante la obligación de comprar una maleta adicional para poder llevarte a casa todo lo que no querías dejar en tu lugar de vacaciones. Hoy, existen pocas tareas más complicadas que la de hacer la maleta. Se asemeja, de hecho, a completar un rompecabezas en tiempo de récord y con espacio cada vez menor, ya que las aerolíneas reducen el tamaño del equipaje que se puede llevar en cabina al mismo ritmo que incrementan la cuantía de los suplementos que se pagan por facturar. En breve, hasta los trenes puede que hagan lo mismo. Ante este dilema, hay una serie de sencillos consejos que te permitirán llegar con menos esfuerzo a ese feliz momento en el que cierras la maleta y lo único que queda es volver a casa o salir de vacaciones de nuevo. Si no quieres que en el próximo puente o en Semana Santa te ocurra lo mismo que estas Navidades, toma nota.
Planifica
Siempre es una buena estrategia y, por eso, antes de empezar a vaciar armarios, prepárate una lista con todo lo que puedes necesitar realmente. Cuando tengas la lista hecha, recopila todo, distribúyelo sobre una superficie plana que te permita verlo todo y, paso a paso, tacha de la lista cada prenda o complemento que introduces en la maleta.
Ropa enrollada o envasada al vacío
Doblar la ropa es lo que hace todo el mundo, pero si te decides a enrollarlas, tus prendas ocuparán menos y aprovecharás mejor el espacio. Por supuesto, habrá prendas como chaquetas o americanas que no podrás enrollar, pero siempre puedes dejarlas para el final y colocarlas sobre el resto. Otra buena opción es envasar la ropa al vacío. Para hacerlo, necesitarás bolsas especiales y una bomba de succión. Es un sistema idóneo para llevarte prendas muy grandes como abrigos o chaquetones y no ocupar demasiado espacio. Sólo hay un problema: cuando las saques, vas a tener que planchar.
Compra ropa en destino
Al final, es la mejor opción porque, quieras o no, seguro que vuelves de tu viaje con más ropa que la que llevabas, ya que las compras suelen ser una de las actividades vacacionales que más éxito tienen. Viaja sólo con lo imprescindible y una maleta pequeña en la que, entre la ropa que te lleves, puedes incluir una bolsa de deporte u otra maleta menor. A la vuelta, eso sí, tendrás que facturar si eres de los que compran mucho.
