Rajoy no pide disculpas y acusa al Gobierno de crear una polémica ficticia para tapar los problemas de España

El expresidente español Mariano Rajoy ha publicado un nuevo artículo en el diario El Debate después de la clasificación de la selección española para la final del Mundial. Si días atrás había provocado una avalancha de críticas tanto del ejecutivo español como de las autoridades francesas al cuestionar implícitamente la composición de la selección de Didier Deschamps —al sugerir que muchos de sus jugadores no eran realmente franceses—, esta vez el expresidente español evita completamente esta cuestión y evita hacer ninguna alusión al origen de los futbolistas galos ni ninguna reflexión sobre la identidad nacional del rival de la Roja. Lo que hace el exdirigente del PP, acusado de racista, es transformar las críticas recibidas en un argumento contra el Govern de Pedro Sánchez. El mensaje implícito es que no es él quien se ha equivocado, sino que el Ejecutivo y su entorno han magnificado deliberadamente la controversia para desviar la atención de otros asuntos. De hecho, el mismo título del artículo —"Hay que tener buen humor"— apunta a la intención del artículo. Más que una celebración deportiva, el escrito acaba convirtiéndose en una nueva enmienda política al gobierno de Pedro Sánchez. Rajoy aprovecha la polémica generada por su anterior artículo para presentarse como víctima de una campaña de distracción impulsada por el Ejecutivo. Con una ironía evidente, da las gracias "a las autoridades" por la atención que le han dedicado durante el Mundial, pero lamenta que hayan invertido esfuerzos en "glosar sus virtudes" en lugar de ocuparse de los problemas "que preocupan a los españoles". Según el expresidente, el Govern prefiere "hacer ruido" y desviar el foco con polémicas antes que afrontar las cuestiones de fondo.

Rajoy utiliza el fútbol como escenario para reforzar su relato político. Convierte las críticas que recibió en una prueba, según él, de que el Govern intenta desviar la atención de sus propios problemas. “Son estas las cuestiones que importan a los españoles, las que todo el mundo tiene en la cabeza, las que preocupan a la gente y las que deberían ocupar a estas autoridades. Nada de todo esto son menudencias", escribe Rajoy. El expresidente reprocha a los miembros del gobierno que lo han criticado que prefieren "chivarse a un ministro extranjero" o "hacer una reverencia a un primer ministro para provocar ruido, desviar la atención, alborotarlo todo, y todo ello para que no se hable de lo que vivimos. Ellos no piden perdón por nada. Esto, por lo que se ve, siempre les toca hacerlo a los demás. Ya sabéis cómo soy y qué pienso. ¡Viva España! ¡Hemos vuelto a ganar!”, concluye.

En cuanto al partido propiamente dicho, Rajoy hace una exposición llena de obviedades. Destaca que Francia había ganado todos los partidos del torneo, rememora su título mundial de 2018, la final disputada en 2022 y el hecho de que ocupa el primer puesto del ranking FIFA, y que Francia era la gran favorita de todos, desde los medios de comunicación hasta las casas de apuestas y el mundo del fútbol en general. "No jugó mal y, sin embargo, perdió. ¿Qué le vamos a hacer?", escribe.

En cuanto a la selección española, el expresidente dice que su papel en este Mundial "es excelente", que disputará una final por segunda vez en su historia. "Ya lo hicimos en 2010, en Sudáfrica, y ganamos. Volvemos en 2026, en Estados Unidos. A la selección, nadie le ha regalado nada" y recuerda que la fase final del Mundial la empezaron 48 equipos y que en la fase de clasificación participaron nada menos que 211 selecciones de todo el mundo. España ya está entre las dos primeras. Ya les gustaría a muchos". Rajoy también tiene palabras de elogio para el seleccionador Luis de la Fuente, que ha hecho "una tarea extraordinaria", e ironiza con los planes de Infantino, el presidente de la FIFA, de estudiar que en el 2030 participen 64 selecciones en la fase final de la Copa del Mundo. "No sabemos si habrá suficientes hoteles para todos. Puestos a hacerlo, que lo hagan los 211 países que empezaron la fase de clasificación".

En cuanto a la final y al rival que se puede encontrar España, Argentina o Inglaterra, Rajoy asegura que a él "no le gusta ninguno", y que no hay que perder el tiempo en especular con las preferencias. "Jugaremos contra quien gane. Será difícil, como siempre, tanto para nosotros como para cualquiera de los dos. ¿Qué hay que hacer? Lo que diga el entrenador y lo que puedan hacer los jugadores. Han demostrado que son de fiar, así que tranquilidad y vida relajada, tanto como cada uno pueda, hasta el domingo". Y aprovecha, sin nombrarlo directamente, para volver a reprochar a Pedro Sánchez, de quien cuestiona que verdaderamente quiera el triunfo de la Roja. "Lo deseo de todo corazón. Por mí y por vosotros. Nos gusta el fútbol. Queremos seguir aquí, junto a nuestra selección, unos cuantos años más. Deseamos fervientemente que España gane siempre. No que gane el mejor, como prefiere —así lo afirma— él".