La verja de Gibraltar ya es historia: fiesta en el peñón diez años después del Brexit

La frontera entre España y el Reino Unido en Gibraltar se ha desplazado hasta el puerto y el aeropuerto del peñón: la frontera terrestre con La Línea de la Concepción ya es historia y la famosa verja que separaba los dos territorios y por donde se hacía el control de pasaportes que afectaba diariamente a más de 15.000 trabajadores ha desaparecido. Este martes por la tarde, más de diez años después del Brexit, ha encajado una de las últimas piezas del puzle de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, con la firma del Tratado de Gibraltar en Bruselas, entre críticas al gobierno español desde la oposición del PP por no haber participado de la negociación. La repercusión ha sido inmediata y, a partir de medianoche, los coches han podido atravesar el punto donde antes había la verja y se formaban larguísimas colas cada día sin tener que parar en el control.

"Damos la vuelta a la historia de vivir espalda contra espalda Gibraltar y el Campo de Gibraltar. Caminaremos hacia el futuro mano en la mano, 312 años después", ha asegurado esta madrugada el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, que ha lamentado que se haya tardado una década en llegar a este entendimiento. "Había muchas sinergias históricas, muchos prejuicios, porque, desgraciadamente, aquellos que creían que la confrontación es más poderosa que la cooperación eran los que tenían la voz cantante", ha recriminado el ministro que, lejos de escuchar las críticas por el papel residual del Estado en la negociación, ha destacado que el gobierno español de Pedro Sánchez ha conseguido lo que deseaba: "Hemos conseguido cosas que ya no eran un anhelo, sino un sueño de generaciones de andaluces en el Campo de Gibraltar. Hoy tenemos aquello que queremos. La libre circulación de personas y mercancías y el trabajo de estos 15.000 trabajadores transfronterizos garantizada".

El final de una era marcada por Franco 

El levantamiento de la verja, que ha coincidido con la victoria de la selección española sobre la francesa en las semifinales del Mundial de fútbol, se ha vivido como una especie de fiesta. Entre las personas que se han reunido para celebrar este levantamiento estaban el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, y el alcalde de La Línea de la Concepción, en Cádiz, Juan Franco. Ellos dos han sido los primeros en cruzar la frontera, casi abrazados, y después les han seguido sus respectivos vecinos, que han grabado lo que para ellos ha sido un acontecimiento histórico con sus teléfonos móviles. En palabras de Picardo, este 15 de julio, con la entrada en vigor provisional del tratado entre los dos países, se acaba una era marcada por la dictadura de Franco, recordando la emoción que vivió en 1982 cuando, con Felipe González al frente del gobierno español, se abrió la verja para los peatones, después de 13 años cerrada por orden del dictador español.