Asturias, punta de lanza de la segunda revolución industrial (la del carbón y el acero) en España quiere ser también protagonista de la revolución verde. Así, y en paralelo a los desarrollos geotérmicos y de biomasa que impulsa la minera Hunosa, el Principado activa también diferentes proyectos de almacenamiento de energía en baterías.

 
Sistema de almacenamiento de Vattenfall en el parque Pen y Cymoedd de 228 MW en el sur de Gales
 

 

De momento, tres proyectos y 230,2 MW

Los desarrollos están impulsados por dos compañías: la británica TagEnergy y la española Arena Power. La primera ha activado ya en los concejos de Avilés y Gozón el proyecto Tabiella Bess, que alcanza una potencia de 100,2 MW y contempla la instalación de doce bloques de potencia con dos contenedores de baterías cada uno, un transformador y dos convertidores de potencia. La compañía impulsa proyectos de almacenamiento en Australia, Portugal, Francia y el Reino Unido que totalizan 6 GW.

Arena Power , al tiempo, quiere activar también en el Principado dos plantas de almacenamiento energético de 65 MW cada una (130 MW en total) denominadas PB Navegantes 32 y PB Navegantes 33. La elección de Asturias no es casual: la presencia en el Principado de la única siderúrgica integral española y la de grandes industrias como Asturiana del Zinc o Celulosas de Asturias (del grupo Ence) convierten la región en un enclave de interés para instalar este tipo de desarrollos. Además, la tradición industrial del Principado hace que las reticencias sean menores.

Sector en auge

El sector de los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) duplicó en 2023 su capacidad adicional con respecto al año anterior. El año pasado, el coste medio de los sistemas BESS a escala comercial alcanzó un mínimo histórico de 300 dólares por kilovatio-hora (kWh), y los indicios del mercado apuntan a que esta tendencia a la baja persistirá. A corto plazo, sin embargo, algunos componentes del suministro no dedicados exclusivamente al mercado de los BESS, como los inversores y los equipos de subestación, pueden moderar el ritmo de reducción de costes. No obstante, se espera que el descenso continuado de los precios mundiales de las pilas de iones de litio mantenga la tendencia general a la baja de los costes.