El municipio de Villamanín, en Castilla y León, inicia este martes el reparto del premio del Gordo de la Lotería de Navidad después de tres meses de polémica por haber vendido más participaciones que décimos disponibles. El proceso arranca con tres papeletas que no han aparecido y seis premiados que no han aceptado la reducción acordada.
De las 450 participaciones vendidas del número 79.432, finalmente se han registrado 447. De estas, 441 han aceptado el acuerdo impulsado por la Comisión de Fiestas, que consistía en una reducción del 10% del premio para garantizar que todos los afectados, incluidos los que tenían papeletas sin cobertura real, pudieran cobrar. Según fuentes cercanas a la organización citadas por EFE, "los que han dicho que sí es porque no judicializarán este caso, porque a eso se comprometían aceptando el acuerdo. Y los que han dicho que no aceptan la reducción, también cobrarán la cantidad correspondiente de cada papeleta, pero se reservan su derecho a luchar judicialmente por la diferencia".
59.400 euros por boleto
Las tres papeletas no registradas dentro del plazo —cerrado el 22 de marzo— han quedado fuera del reparto, de modo que el importe correspondiente, unos 60.000 euros por cada una, se redistribuirá entre el resto de participantes. Esto eleva ligeramente la cantidad final a percibir, que se sitúa alrededor de los 59.400 euros por papeleta.
A pesar de las discrepancias, el proceso de pago no se detendrá. "Lo que queda claro es que no retrasarán el pago quienes no han suscrito el acuerdo. Todo el mundo cobrará", aseguran las mismas fuentes. Los cobros se harán de manera escalonada en una entidad bancaria, con cita previa asignada a cada premiado. Paralelamente, la Comisión ha reiterado su compromiso de transparencia y ha anunciado que, una vez finalizado el proceso, pondrá a disposición de los participantes todos los ingresos y gastos.
El Gordo 'interruptus' que sacudió un pequeño pueblo
El conflicto se remonta al mismo 22 de diciembre, cuando el pueblo —de unos 850 habitantes— celebró haber vendido participaciones del número ganador. Días después se descubrió que faltaban décimos para cubrir todas las papeletas, generando un desfase de cuatro millones de euros y abriendo un periodo de mucha tensión en el municipio, con una negociación especialmente dura para encontrar una salida.
Para resolver la situación, los miembros de la Comisión renunciaron a su premio y se pactó la reducción del 10%. "No hemos perdido un 10% del premio, hemos ganado el 90% del Gordo", resumió una vecina del municipio.
