El coche sospechoso que había provocado el corte de la Via Laietana de Barcelona no tenía explosivos y se trata de una falsa alarma, según han confirmado los Mossos d'Esquadra después de hacer comprobaciones.
 


El vehículo, un Seat Altea, había despertado sospechas porque estaba estacionado muy cerca de la sede de la dirección superior de la Policía Nacional, en la calle Magdalenes. Fuentes policiales indicaron que tenía placas de matrícula francesas. Uno de los perros de la policía habría detectado alguna sustancia en el interior del vehículo, y ello ha obligado a intervenir a los Tedax. No se descartó incluso que el vehículo fuera finalmente explosionado por los Mossos, pero después de una investigación a fondo concluyeron que no había ningún explosivo y que se trataba de una falsa alarma.

Como prevención y dentro de lo que establece el nivel de alerta 4, se ha interrumpido todo tipo de circulación en la zona, lo que ha dificultado durante algunas horas la circulación en el centro de la capital catalana. La situación ha vuelto a la normalidad a las 21 horas.

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha felicitado esta noche a los Mossos d'Esquadra por su actuación preventiva.