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El error del Govern en las pruebas PISA hará que los resultados sean inválidos en Catalunya a causa de una "incidencia técnica" y que, por lo tanto, estos no se puedan comparar con los de los años anteriores. Este error ha sido criticado por algunos grupos parlamentarios y por el sindicato mayoritario USTEC, que afirman que el Departament "no ha sido capaz de garantizar una aplicación rigurosa de la prueba y ha ocultado durante meses una incidencia que ya conocía". Según explica el sindicato en un comunicado, "el 6 de julio organizó una gran puesta en escena para presentar las recomendaciones, a pesar de que ya sabía que la muestra catalana de PISA era defectuosa y que los resultados no serían comparables". En este sentido, se preguntan "¿cómo es posible que la OCDE (impulsor de estas pruebas) haya analizado durante meses el sistema educativo catalán sin detectar —o sin explicar— una anomalía de esta magnitud?" y consideran que hacer público este error "un viernes de finales de julio, después de haberse escondido desde marzo, evidencia una voluntad clara de minimizar los hechos y evitar el debate público".

En el comunicado, el sindicato es especialmente crítico con la gestión de las pruebas PISA, de las cuales señalan que se trata de "una prueba parcial vinculada al proyecto neoliberal de la OCDE" y creen que "reduce la educación a unas pocas competencias, alimenta rankings y orienta las políticas según criterios económicos, de competitividad y rendimiento". El sindicato, aparte, considera "especialmente grave que una parte significativa del alumnado excluido tenga necesidades específicas de apoyo educativo o poco dominio de la lengua" y que, por lo tanto, "no puede representar el sistema". Además, dicen, "se suma a otras incidencias técnicas con las que el Departament ha justificado problemas graves en las adjudicaciones, las oposiciones, las baremaciones, la bolsa docente o los aplicativos públicos". Según USTEC, "detrás de estas situaciones hay decisiones políticas, infrafinanciación, improvisación y una organización deficiente".

Huelga educativa el primer día de curso

Este nuevo revuelo en el seno del Departament d'Educació llega días después de que la comunidad educativa acordara una huelga para el 8 de septiembre, el primer día del curso 2026/27, para continuar con las reclamaciones de los docentes, que piden reducir ratios, reforzar plantillas y recursos inclusivos, estabilizar los equipos, reducir la burocracia y avanzar hacia el 6% del PIB en educación. Así, el sindicato cree que el Departament "continúa más preocupado por operaciones cosméticas, informes externos y actos propagandísticos que por resolver los problemas reales de los centros".