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Los niños podrían quedarse sin redes sociales como TikTok, Instagram o YouTube pronto en toda Europa. La Comisión Europea quiere prohibir su acceso a los menores de trece años y restringirlo a los menores de quince bajo autorización paterna, una iniciativa que ya han puesto en marcha de alguna forma diversos estados miembros de manera autónoma —incluyendo España, que quiere restringir hasta los dieciséis— y que la presidenta Ursula von der Leyen quiere regular ahora a escala comunitaria. La propuesta europea se presenta este jueves en Bruselas ante el reto que suponen las redes para la salud mental y el desarrollo de los menores.

En julio se presentó un informe de expertos sobre cómo abordar la regulación del acceso de los menores a las redes sociales y el proyecto europeo sigue sus recomendaciones. El texto plantea un acceso bajo verificación de edad y unas condiciones de uso regulado de mayor a menor severidad gradual hasta los dieciocho años para garantizar entornos digitales seguros para ellos. De esta forma, los contenidos que verían y sus interacciones estarían limitados por defecto, bajo estricto control parental. Las empresas tecnológicas estarían obligadas a incorporar una serie de medidas restrictivas en sus plataformas.

El plan estructurado que propone Bruselas implica, en primer lugar, la restricción total de acceso hasta los trece años y, posteriormente, un control paterno férreo hasta los quince. Las redes sociales deberán contar con "estrictos estándares de seguridad" apropiados para cada punto del desarrollo cognitivo y emocional del menor, mientras que los tutores tendrán acceso a supervisar todo lo que estos hagan y vean en las plataformas digitales. Hasta los quince años, los padres podrán fijar limitaciones específicas para el contenido que ven sus hijos, para el número de interacciones y para las horas de uso. Hasta los dieciocho, la autorización de los padres se deja de aplicar, pero se exigirá a las plataformas un entorno digital seguro.

Una vez que los adolescentes están dentro de las redes, bajo verificación de edad y con control parental, la intención de la Comisión Europea es que las tecnológicas conviertan estas plataformas en entornos seguros. Esto implicaría una serie de medidas como eliminar los elementos adictivos, como el famoso scroll infinito, mecanismos de recompensa al uso continuado o notificaciones. También deberían regular los sistemas de recomendación de contenidos para evitar los que sean inapropiados o dañinos, un sistema para garantizar la privacidad de las cuentas de menores o que las cuentas de personas desconocidas no puedan interactuar con ellos. Asimismo, debe haber herramientas sencillas para denunciar de manera rápida los contenidos inapropiados.

Una regulación a escala europea a rebufo de los estados miembros

La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, ha anunciado el plan este miércoles en su discurso sobre el estado de la Unión para inaugurar el curso político en el Parlamento Europeo. Sin embargo, se darán más detalles este jueves, cuando la mandataria alemana y la vicepresidenta a cargo de la política tecnológica, la finesa Henna Virkkunen, comparecerán para dar todos los detalles de la propuesta legislativa europea para la Protección de la Infancia en Internet o EU Kids Act. Von der Leyen sigue así la estela que ya han iniciado por su cuenta numerosos países europeos, que ya aplican o lo harán en breve este tipo de restricciones: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Grecia, Italia, Países Bajos o Polonia.

En el discurso de este miércoles, Von der Leyen ha adelantado que el enfoque de la norma será "gradual y diferenciado", de manera que se tenga en cuenta que "cada edad tiene sus propias sensibilidades". Así las cosas, el objetivo, ha detallado la presidenta de la Comisión, es garantizar "un nivel de protección adaptado" a cada franja de edad. En el caso de los menores de trece años, sin embargo, Von der Leyen ha subrayado que el objetivo es que "no haya ningún acceso". En el caso de los menores de trece a quince años, el acceso debe ser limitado con cuentas especiales "vigiladas por los padres". En suma, hasta los dieciocho años habría un diseño adaptado con seguridad reforzada.

"Soy consciente de que el poder de los gigantes tecnológicos parece abrumador e imposible de revertir. Y no estoy de acuerdo. No debemos aceptar funciones adictivas y no debemos aceptar que los niños estén expuestos a contenidos cada vez más extremos", ha aseverado la mandataria europea. Von der Leyen ha recordado el caso de Olea, una niña belga de catorce años que se suicidó el mes pasado víctima del acoso en línea. "¡Ya basta! Europa debe poder actuar y dictar nuestras propias reglas", ha clamado la presidenta de la Comisión.

En el caso español, el Gobierno de Pedro Sánchez anunció en febrero su intención de prohibir el acceso a las redes a los menores de dieciséis años y de establecer en las plataformas mecanismos efectivos de verificación de la edad. El pleno del Congreso de los Diputados aprobó el proyecto de ley, que eleva la edad de acceso, que hasta ahora estaba fijada en catorce años. También obligará a las tecnológicas a establecer medidas gratuitas de protección a los menores, como, por ejemplo, un sistema de control parental, y canales de denuncias.