Un total de 575 tractores han circulado hoy por las calles de Barcelona en la última jornada de las marchas por el campesinado en Catalunya, que reivindican la "dignidad" del sector, y han entregado un manifiesto a la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, quien ha asegurado que Barcelona les necesita. Según fuentes municipales, en la marcha por las calles de la ciudad han participado 575 tractores, unas 3.000 personas y 30 autocares, sin que se hayan producido incidencias más allá de las afectaciones viarias previstas según el recorrido de la marcha.
Convocados por el sindicato Unión de Campesinos (UP), la marcha de tractores ha culminado con un acto final en la avenida María Cristina, donde el activista e histórico dirigente del sindicato Pep Riera ha leído un manifiesto al lado de la alcaldesa Colau, que ha dado la "bienvenida" a los asistentes con el primer teniente de alcalde de la ciudad, Gerardo Pisarello. "¡Bienvenida Marxa Pagesa! Barcelona os necesita para garantizar la soberanía alimenticia. ¡Queremos producto de proximidad, viva el campesinado!", ha asegurado Colau.
Benvinguda #marxapagesa! Barcelona us necessita per garantir la sobirania alimentària. Volem producte de proximitat, visca la pagesia! pic.twitter.com/JenTShoa0R
— Ada Colau (@AdaColau) 28 de enero de 2017
El coordinador nacional de UP, Joan Caball, ha asegurado por su parte que "es necesario gestionar urgentemente la fauna salvaje", porque la sociedad tiene que decidir qué quiere para su territorio", y la Administración tiene que hacer cuadrar la gran distribución. Unió de Pagesos ha movilizado a los campesinos catalanes para que la población reconozca la actividad agraria como pilar de la sociedad del bienestar y para "renovar el contrato de la agricultura y la ganadería con la sociedad", además de para "democratizar" el sector y reivindicar más ayudas públicas.
El "detonante" de la protesta de tres días por todo Catalunya ha sido la reducción, por parte del Govern, de las ayudas de apoyo a la actividad agraria en zonas desfavorecidas de alta montaña, además de la introducción de especies como los buitres o los osos cerca de las explotaciones de las que viven estos campesinos y ganaderos.
Con esta movilización, Unió de Pagesos quiere reivindicar la dignidad del campo catalán y el reconocimiento de la actividad agraria, a la vez que considera que tiene que servir para renovar el contrato de la sociedad con el campo en la coyuntura de cambio social y político actual. El sindicato defiende que el nuevo modelo de país todavía tiene que incardinar a la Catalunya campesina y recuerda al campesinado que cuestiones como la representatividad, los instrumentos de apoyo, las medidas compensatorias y la equiparación de los recursos sociales del campesinado a los del resto de la ciudadanía, han venido de la mano del esfuerzo consciente por reclamarlas y la lucha para conseguirlas.
Video: arribada #marxapagesa pic.twitter.com/4ltxvsGXia
— Unió de Pagesos (@uniopagesos) 28 de enero de 2017
Los objetivos de la Marcha
Uno de los objetivos de la marcha es enviar un mensaje al Govern para que refuerce cuatro prioridades para el sector: facilitar la incorporación de jóvenes para que haya relieve generacional, apostar por la modernización de las explotaciones, las medidas agroambientales y, finalmente, dar apoyo a la actividad en las comarcas de montaña.
Según el coordinador nacional de Unió de Pagesos, Joan Caball, la sociedad tiene que entender el papel del campesinado y poner en valor su trabajo. "Amamos la naturaleza como los que más", ha afirmado Caball que lamenta que, en algunos pueblos, la implantación de cualquier tipo de explotación despierte inmediatamente suspicacias. "No puede ser que se cree la plataforma del no cuando todavía ni siquiera saben qué se quiere hacer", ha criticado.
En este sentido, recuerda que el campesinado es un sector vital para garantizar el abastecimiento de alimentos para la sociedad y critica que, mientras el conjunto de la ciudadanía cada vez paga más por la cesta de la compra, el margen de ganancias para los campesinos se reduce por culpa de los intermediarios. "Por eso es importante que la gente conozca y respete el producto", expone.
Otro de los problemas que destacan a los campesinos es el aumento de la población de fauna salvaje (como jabalí o corzos) que estropea los cultivos. Joan Caball insta al Govern a abordar la emergencia cinegética con otras medidas porque sostiene que los cazadores aficionados no pueden dar una respuesta efectiva porque "cada vez hay más animales".