Los trabajadores de la UTE Málaga Redes Saneamiento, vinculada a FCC-Aqualia, y que presta servicio para EMASA, la empresa municipal de aguas de la ciudad andaluza, están en huelga desde el pasado 1 de febrero. Pero el conflicto, lejos de desescalarse, ha dado un paso más este lunes, cuando los empleados han decidido iniciar un encierro indefinido como medida de presión ante la falta de avances de la negociación laboral. El ayuntamiento de Málaga ha iniciado un expediente de infracción a la subcontrata de FCC y Aqualia. Por su parte, la UTE FCC-Aqualia ha abierto diez expedientes disciplinarios a otros tantos trabajadores en huelga, según ha informado el sindicato CGT.
El origen del conflicto se sitúa en las diferencias sobre la negociación del convenio colectivo. La plantilla denuncia que trabajan sin un marco específico que regule las retribuciones salariales, las jornadas laborales y los descansos. Los empleados piden salarios dignos, el reconocimiento de la antigüedad y de los riesgos del trabajo que realizan, que consideran una actividad tóxica, penosa y peligrosa Los conductores de los camiones de saneamiento cobran unos 1.200 euros mensuales y los peones unos 1.150.
14 días de huelga indefinida
Tras 14 días de huelga indefinida "con un seguimiento del 100% y sin gestos por parte de la UTE concesionaria ni de la empresa municipal para abrir una negociación real, los trabajadores hemos decidido intensificar las movilizaciones para exigir un convenio colectivo que garantice condiciones laborales dignas y ponga fin a la actual situación de desprotección", ha explicado a la cadena SER Diego Rico, portavoz del comité de empresa. Los empleados han advertido que el encierro, que se está realizando en el hospital Noble, no tiene fecha de finalización. Solo se acabará, han asegurado, cuando se constituya una mesa con capacidad de acuerdo real sobre sus reivindicaciones.
Desde el sindicato CGT se ha señalado que "abaratar los precios para ser adjudicatarias de la concesión a costa de las espaldas de las personas trabajadoras se va a terminar y Emasa y el Ayuntamiento de Málaga tienen en sus manos la solución, la gestión directa del servicio eliminando la contrata". La concesión del servicio, por dos millones de euros, está vigente desde el pasado mes de noviembre tras ser renovada. Sin embargo, los trabajadores denuncian que la empresa Municipal de Aguas y el Ayuntamiento de Málaga siguen consintiendo a la UTE FCC/Aqualia que no esté contratada la plantilla exigida en el pliego —35 personas— ni el servicio esté dotado de los vehículos y útiles que se exigen en el mismo, "evidenciándose una connivencia que pudiese ser considerada como prevaricación administrativa".
El conflicto laboral se produce además en un contexto de inestabilidad meteorológica en la provincia. Las últimas borrascas han dejado en Málaga y su entorno precipitaciones intensas, viento y acumulación de agua en zonas urbanas y carreteras con cortes puntuales. La continuidad del paro en el servicio de saneamiento y mantenimiento de la red puede complicar la respuesta operativa ante incidencias derivadas del temporal, dado que la atención a atascos, desbordamientos o problemas en la red resulta especialmente sensible en periodos de lluvia intensa y viento.
