El Ministerio de Hacienda ha confirmado una nueva deducción en el pago del IRPF que beneficiará a millones de trabajadores con ingresos bajos. La medida entrará en vigor en 2026 y se aplicará en la Declaración de la Renta de 2027, correspondiente a los ingresos obtenidos a lo largo de ese año.
El objetivo principal de esta deducción es evitar que la subida del Salario Mínimo Interprofesional, que alcanzará los 17.094 euros anuales, termine provocando un aumento de impuestos para quienes tienen los sueldos más bajos, haciendo que esa subida tenga un efecto nulo sobre la vida de estos trabajadores.
Como funciona la nueva deducción
La reforma introduce una deducción máxima de hasta 591 euros en el IRPF. Esta reducción se aplicará de forma completa a los trabajadores que cobren el salario mínimo. A medida que los ingresos aumenten, la deducción se irá reduciendo progresivamente hasta desaparecer aproximadamente en los 20.000 euros brutos anuales. Momento en el que se aplicaría el IRPF de forma normal.

Con esta medida se pretende evitar lo que los expertos fiscales llaman el error de salto del IRPF, una situación en la que una pequeña subida de sueldo acaba provocando que el trabajador pague más impuestos de forma desproporcionada. Según las estimaciones oficiales, más de 2,4 millones de trabajadores podrían beneficiarse de esta rebaja fiscal.
Por qué pueden seguir apareciendo retenciones
Un detalle importante es que durante 2026 algunos trabajadores seguirán viendo retenciones de IRPF en sus nóminas. Esto no significa necesariamente que estén pagando más impuestos. El sistema funcionará mediante un ajuste posterior en la declaración de la renta. Es decir, parte de esas retenciones podrán recuperarse al presentar la declaración si el contribuyente tiene derecho a la deducción. Por ejemplo, quienes cobren exactamente el SMI podrán aplicar la deducción completa de hasta 591 euros en la campaña de la renta correspondiente a ese ejercicio. En cambio, quienes ganen más, pero igualmente, menos de 20.000 euros anuales, seguirán beneficiándose de la medida, aunque la cantidad será menor.
Los expertos fiscales recuerdan que esta situación puede hacer que incluso personas que normalmente no están obligadas a declarar decidan presentar la declaración de la renta para recuperar el dinero retenido de más durante el año. Así pues, la nueva deducción busca que la subida del salario mínimo no termine convertida en un aumento de impuestos, permitiendo que los trabajadores con ingresos más bajos mantengan el poder adquisitivo real de su salario.