En Catalunya, 1 de cada 3 personas vive en situación de exclusión social. Es un dato que impacta, pero aún lo hace más saber que muchas familias no pueden acceder regularmente a fruta y verdura fresca. Una carencia silenciosa que afecta directamente la salud, especialmente la de los niños, y que a menudo queda fuera del foco cuando hablamos de pobreza. Para dar respuesta a esta realidad nace #FRESCAPTE, una iniciativa solidaria impulsada por Ametller Origen en colaboración con la Cruz Roja con un objetivo claro: garantizar que ningún plato se quede sin frescura.
La propuesta es tan sencilla como transformadora. En las tiendas, los clientes pueden adquirir una semilla solidaria por 5€. Esta aportación no se traduce en un producto simbólico, sino en algo mucho más esencial: se convierte en fruta y verdura fresca que la Cruz Roja distribuye a familias en situación de vulnerabilidad.
FRESCAPTE apuesta por un modelo diferente al de las campañas puntuales de recogida de alimentos. En lugar de donar productos concretos, recauda fondos que permiten comprar fresco durante todo el año. Esto hace posible adaptar las compras a las necesidades reales de cada familia, optimizar la logística y evitar el desperdicio. Porque la frescura no se puede almacenar, pero sí que se puede garantizar con un sistema eficiente y sostenido en el tiempo.

La fruta y la verdura son la base de una alimentación equilibrada. No deberían ser un privilegio. FRESCAPTE pone el foco en una forma de pobreza a menudo invisible: la pobreza nutricional. Aquella que no siempre se ve, pero que condiciona el desarrollo, la energía y las oportunidades de futuro.
¿Cómo participar?
- Comprando una semilla solidaria en tienda.
- Difundiendo la iniciativa.
- Sensibilizando sobre la importancia de una alimentación saludable y digna para todos.

Esta iniciativa no habla solo de alimentos, habla de dignidad. Poder escoger fruta y verdura fresca, cocinarlas y compartirlas en familia forma parte de una vida saludable, pero también de una vida plena. Cuando garantizamos el acceso regular a producto fresco, no estamos resolviendo una necesidad puntual: estamos contribuyendo a mejorar hábitos, prevenir problemas de salud y reforzar la autonomía de las personas.
FRESCAPTE también hace valer la fuerza de la comunidad. Un pequeño gesto individual —una semilla solidaria de 5 €—, sumado a muchos otros, se transforma en una ayuda real y sostenida en el tiempo. No se trata de una acción puntual, sino de un sistema pensado para durar, que permite a la Cruz Roja planificar y garantizar suministro de producto fresco durante todo el año. Porque la pobreza nutricional no desaparece en una semana, y la respuesta tampoco puede ser puntual.