"El Departament de Salut garantizará que ningún médico o médica ni ningún equipo directivo de los centros de atención primaria vean sus condiciones económicas por la duración o la cantidad de las IT, prevaliendo siempre la prescripción y el seguimiento de estas atienda a criterios profesionales". Este es un punto que forma parte del acuerdo por los presupuestos entre el Govern y los Comuns, lo que supone una rectificación importante respecto a la medida planteada por la consejería de Salut y su líder, Olga Pané, y que hasta este martes el Govern defendió. Ante esta reculada y después de que unos 2.000 sanitarios firmaran en pocos días un manifiesto contra la medida, los profesionales sanitarios han celebrado este paso atrás, celebrando que se haya retirado la medida de los incentivos que tanta polvareda había levantado. Además, durante una rueda de prensa convocada por ERC, los Comunes y la CUP (tres partidos que se habían opuesto a la propuesta) han denunciado la "desinformación" de la consejera Pané.
Los profesionales sanitarios han sido representados por miembros de la Capçalera y el Fòrum Català d'Atenció Primària, unas trabajadoras que han subrayado que, por tercera vez en menos de un año, la consellera Pané ha retirado una medida que "vulneraba el derecho a la buena atención médica". Desde Metges de Catalunya, han advertido que el nuevo plan podría llegar a romper la confianza entre médico y paciente. Así, las trabajadoras sanitarias han destacado que el rechazo de las organizaciones sanitarias y sindicales han vuelto a hacer que Salut dé marcha atrás con su propuesta, por tercera vez. "No se trata de recortar bajas, sino de agilizar las diagnosis", han defendido, para después manifestar que la forma de agilizar el diagnóstico es destinar más presupuesto a los centros sanitarios. "Las bajas duran menos si los pacientes se recuperan menos, no si condicionas el presupuesto del centro al dar un alta que todavía no se debe dar", han reflexionado.
Las reflexiones de los sanitarios
En el manifiesto, que ha recogido más de 2.000 firmas, los profesionales sanitarios hacían un llamamiento a proteger el derecho a la salud de los pacientes, lamentando que CatSalut quisiera condicionar parte del presupuesto del CAP a la duración de las bajas osteomusculares y de salud mental. "En los últimos meses, la Conselleria de Salut ha intentado condicionar la gestión y duración de las bajas laborales. En marzo de 2025 anunció incentivos económicos vinculados a la adecuación de las altas a los criterios de las mutuas colaboradoras; posteriormente, en diciembre, se difundieron carteles que cuestionaban el uso de las bajas por parte de la ciudadanía. Ahora, el CatSalut quiere incorporar nuevos indicadores en el acuerdo de Contraprestación por Resultados que vinculan parte dectl presupuesto de los CAP a la duración de las bajas por patología osteomuscular y de salud mental", denunciaban en el texto, recordando que la baja es un derecho "de las personas trabajadoras y una herramienta terapéutica prescrita según el criterio médico".
