Cada vez más adolescentes y niños tienen teléfono móvil, hecho que les abre una puerta al prácticamente infinito mundo digital. Al fin y al cabo, que los jóvenes accedan a contenidos o sitios web que no son apropiados para su edad es un riesgo, de manera que muchas familias optan por utilizar el control parental. Una herramienta que permite restringir el contenido al que pueden acceder. Muchas aplicaciones incluyen este control, así que es relativamente fácil utilizar estas limitaciones. Pero hecha la ley, hecha la trampa, como se suele decir. Cada vez proliferan más aplicaciones que permiten a los adolescentes y a los niños saltarse este control parental.

Cuando se quiere controlar el contenido a que accede un adolescente o un niño, se va a los sitios más típicos: redes sociales, galería de fotografías, navegadores o videojuegos. Pero, en cambio, hay apps de las que los adultos no sospecharían nunca, como por ejemplo la calculadora, que es una de las más comunes.

¿Qué hacen estas apps?

Por el icono de la app, parece una calculadora, y cuando lo abrimos opera como tal. Sin embargo, no lo es. Se trata de una aplicación que sirve para generar "bóvedas secretas" donde se esconden servicios que estarían prohibidos por el control parental sin que este lo detecte, según explica elDiario.es. Por ejemplo, porque depende de qué imágenes no son detectadas, y en vez de guardarse en la galería del teléfono, se guardan en estas apps aparentemente no relacionadas con su contenido real.

No solo se pueden guardar fotos para que no se puedan detectar; algunas de estas apps para saltarse el control parental no solo ofrecen almacenaje, también abren la puerta a utilizar navegadores alternativos sin restricciones. "Son muy habituales y suelen incluir un navegador (para visitar internet de manera discreta), un gestor de archivos (para guardar fotos y vídeos privados) e incluso, a veces, una agenda oculta", explica Pablo Duchement, ingeniero informático, según recopila elDiario.es. "La manera de proceder suele ser la misma: al abrir la app aparece una calculadora funcional. Sin embargo, si se presionan los botones de una clave numérica, como si se tratara de una cantidad con la cual operar, se abren en su lugar las funciones ocultas", resume.

Todo es legal

Padres y tutores se pueden sentir sorprendidos e, incluso, indignados, pero el hecho es que estas apps que sortean el control parental son legales. Además, no se promocionan a sí mismas como apps dedicadas a saltarse este control, sino como estas "bóvedas secretas" para esconder algunos servicios en el teléfono del usuario. Es decir, no ponen el foco en su público objetivo más joven.

"Pueden ser una herramienta útil. Muchos usuarios me dijeron que estas aplicaciones tendrían que ser ilegales y que habría que denunciarlas. Pero no, tienen una función. Por ejemplo, yo la utilizo cuando tengo que gestionar cosas del trabajo desde mi móvil personal y que yo no quiero tener en el carrete. Que no quiero que, si un día mi hijo pequeño me coge el móvil, se las encuentre", expone Duchement, que recuerda que estas apps pueden tener usos legítimos. Pero también son una puerta para escapar del control parental que algunos jóvenes utilizan.