Luis Rubiales instó a varios miembros de la cúpula de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) a asociarse con él y un amigo suyo, Javier Martín (conocido como Nene), para un negocio que finalmente no se ejecutó: rehabilitar un edificio en Granada para hacer pisos turísticos. Cuando Rubiales dimitió como presidente de la RFEF el año pasado, por el escándalo del beso a Jenni Hermoso, los directivos se retiraron del negocio y él adquirió sus acciones, pero todavía no ha devuelto los 700.000 euros que aportaron en conjunto, según publica este miércoles El Español.

El negocio se quiso hacer a finales de 2022 a través de la sociedad GRX Export PRO, en la cual figuraban al director de gabinete de la RFEF, Chema Timón, el director de relaciones institucionales, Antonio Gómez, el director de marketing, Rubén Rivera, el director deportivo, Albert Luque, y un hombre de confianza de Rubiales, Tomás González Cueto. Aparte, también puso dinero la firma Dismatee Sport SL. Algunos, como Luque o González Cueto, llegaron a poner hasta 200.000 euros cada uno.

Según fuentes próximas a los hechos que habría consultado El Español, Rubiales presionó de forma insistente a estos altos cargos de la RFEF para que entraran en el negocio y algunos de los implicados llegaron a temer las consecuencias de no hacerlo, bajo amenaza de quedarse "fuera del equipo". De hecho, alguno de los miembros que participaron se habrían apropiado de dinero para poder incorporarse a la empresa, llegando a endeudarse. Timón, Gómez, Rivera y Luque no están siendo investigados ni por la Guardia Civil ni por la Justicia por ninguna trama que rodee a Rubiales. De hecho, las autoridades que investigan los señalan como posibles perjudicados de los hechos.

Rubiales y Nene, investigados

Tanto Rubiales como su socio Nene, que se encuentran en la República Dominicana, y por eso no han sido detenidos, están investigados por la Justicia por presuntos cobros de comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones. Según publica El Confidencial este miércoles, aparte de Arabia Saudí, Rubiales y Nene habrían explorado oportunidades de negocio hotelero y turístico también en Cabo Verde en torno al 2019, mientras Rubiales, sirviéndose nuevamente de sus contactos como presidente de la RFEF para hacer negocio privado en el sector del turismo. Según el citado diario, Rubiales habría mantenido contactos con el embajador del país africano en España, Ney Cardoso, y con un ministro de allí. El objetivo, buscar "terrenos disponibles para el desarrollo turístico".