Renfe ha retirado este jueves por la tarde tres de los seis vagones del tren accidentado el martes en la línea R4, entre Sant Sadurní d’Anoia y Gelida. Para ello, una locomotora diésel ha accedido al punto del accidente desde el sur y ha remolcado parte del convoy afectado, junto con otro tren que había quedado inmovilizado la misma noche del accidente por la interrupción del servicio. El tren remolcado, de nueve vagones en total —seis del tren parado y tres del tren accidentado— ha sido retirado poco antes de las cinco de la tarde. En cuanto a los tres vagones restantes del convoy siniestrado, solo uno se ha llegado a desacoplar, mientras que los otros dos, que están descarrilados, permanecen en la vía. Al menos uno de ellos deberá ser desguazado en el mismo lugar. La misma locomotora que ha llevado a cabo el remolque también había transportado horas antes una grúa ferroviaria para facilitar las tareas de retirada.
Durante toda la jornada del miércoles y también el jueves, equipos técnicos de Renfe han estado trabajando en la separación de los dos conjuntos de tres vagones que formaban el tren implicado en el accidente en Gelida. Los tres últimos vehículos no sufrieron daños por el impacto contra el muro de contención situado bajo el puente de la autopista AP-7, pero de los tres vagones delanteros, los dos primeros salieron de los raíles.
Tareas de desbroce
Paralelamente a las maniobras ferroviarias, durante todo el día se han desarrollado tareas de desbroce en la zona contigua a las vías, junto a la autopista y muy cerca del muro de contención derrumbado. Los trabajos han consistido en la retirada de maleza y la poda de árboles con el objetivo de facilitar la inspección visual y técnica del terreno, para comprobar si presenta alguna otra inestabilidad estructural como la que habría provocado la caída del muro. Los trabajos se han podido llevar a cabo desde la misma AP-7, aprovechando que los carriles en sentido sur se mantienen cortados desde el miércoles a las seis de la tarde. La interrupción de la circulación entre Martorell y Sant Sadurní d’Anoia ha obligado a los conductores a desviarse por rutas alternativas, lo que ha provocado un incremento notable del tráfico tanto en vías principales como en carreteras secundarias e interiores.
Las principales vías de acceso a la capital del país han sufrido atascos importantes. Hacia las nueve de la mañana de este jueves, la A-2 acumulaba hasta 18 kilómetros de retenciones entre Cornellà y Martorell en sentido Barcelona. A consecuencia del corte de la AP-7 entre Martorell y Sant Sadurní d'Anoia, se han hecho desvíos por la A-2, aunque las colas han sido más bien consecuencia del aumento de la movilidad en sentido Barcelona.
