Bajo la tutela judicial del juzgado de guardia de Vilafranca del Penedès, que ha asumido la investigación, los Mossos d'Esquadra investigan el accidente ferroviario que este martes por la tarde-noche dejó un muerto y varias personas heridas después de que un tren de Rodalies de la línea R4, en el trayecto entre Sant Vicenç de Calders y Manresa, a su paso por Gelida, chocara contra un muro de contención que cayó sobre la vía. El impacto fue muy fuerte, causando la desintegración de la cabina, con un muerto casi en el acto, un joven de 28 años, y que el maquinista titular del tren quedara atrapado durante una hora hasta que pudo ser excarcelado por parte de los Bombers. La investigación que hará ahora la policía catalana será clave para confirmar, o desmentir, la versión que, de momento, han dado el Govern de la Generalitat de Catalunya, el Ministerio de Transportes español y también la empresa que gestiona la infraestructura ferroviaria en el Estado español, Adif.

La madrugada del accidente, desde el centro de mando avanzado en Sant Sadurní d'Anoia, y después de recibir novedades de los técnicos y de los equipos de emergencia, la consellera Sílvia Paneque, titular de Territori, sobre quien recae la movilidad ferroviaria, y presidenta del Consell d'Administració de Rodalies de Catalunya, la nueva empresa creada para, supuestamente, gestionar este servicio en nuestro país, sin cerrar la puerta a otras hipótesis, ya señaló el temporal de lluvias como una posibilidad en la caída del muro de contención que acabó en la vía y provocó este grave accidente. Los servicios de emergencia también aceptaron la hipótesis, aunque alertaron de que hacía falta una investigación a fondo para saberlo con exactitud. Más claro ha sido el controvertido ministro español de Transportes, el socialista Óscar Puente, que esta mañana, de manera taxativa, ha asegurado que el accidente de Gelida “no tiene nada que ver con el servicio ferroviario”. El ministro ha apuntado que las causas de este accidente son "ajenas y meteorológicas", aunque lo ha dicho cuando todavía no habían pasado ni 24 horas del siniestro.

Más allá de las declaraciones en caliente de la consellera Paneque y del ministro Puente, ambos del mismo partido, y con responsabilidades en los gobiernos catalán y español, la investigación policial será clave para saber si, realmente, los aguaceros de estos últimos días han causado un movimiento de tierras que ha provocado que el muro de contención cediera y provocara este fatal accidente. La investigación no será rápida y habrá que analizar la zona cero y también recabar información de las dos operadoras responsables, de la vía, Adif, y del servicio de trenes, Renfe.

EuropaPress 7234057 tecnico trabaja zona via donde tuvo lugar accidente 21 enero 2026 gelida
Un agente de los Mossos en la zona del accidente, en Gelida / EP

Hay que tener en cuenta que, según datos recogidos por ElNacional.cat, este martes cayeron poco más de 20 litros por metro cuadrado en la zona, una cantidad de precipitación habitual y no excepcional, que podría repetirse en varios episodios a lo largo del año. Además, también hay que tener en cuenta que el muro de contención, precisamente, está diseñado para evitar desprendimientos sobre la vía; por tanto, se entiende que está reforzado para cumplir con este objetivo. El derrumbe del muro en el momento en que pasaba el tren de Rodalies tendrá que estudiarse y analizarse, y también el mantenimiento y la supervisión que, desde Adif, se ha hecho en este punto de la infraestructura y si esta tragedia se podría haber evitado. Todas las piezas, también las que no acaban de cuadrar, serán importantes para saber qué pasó.

La "mala suerte" de Puente

Las primeras conclusiones técnicas apuntan a que el muro cedió en el momento en que pasaba el tren, que iba a una velocidad de unos 60 km/h en un tramo donde, aun así, se podría circular a 140 km/h, pero que está en obras. Si la velocidad hubiera sido la habitual, el choque contra las piedras y la tierra del muro podría haber dejado un balance de víctimas todavía más grave, aseguran fuentes de Adif. Puente, que ya aseguró que el accidente de Córdoba fue "extraño y difícil de explicar", hoy, por el accidente de Rodalies, ha asegurado que ha sido "mala suerte", en una entrevista en TVE.

Esta mañana, cuando los Bombers han asegurado la zona, agentes de la Policía Científica de Mossos han accedido al punto del accidente para realizar una inspección ocular del escenario antes de que las operadoras gestionen la retirada de los convoyes accidentados y aclarar si la circulación, también por la AP-7, es segura. El análisis de estos agentes, especialistas en inspecciones oculares complejas, servirá a los investigadores del Àrea Central Aeroportuària i de Transport Públic, responsable de la vigilancia del sistema ferroviario de Catalunya y de investigar posibles accidentes, para elaborar un primer atestado que será reenviado a la jueza que lleva el accidente. Ayer por la tarde-noche la jueza ya se personó en la zona del accidente para autorizar el levantamiento del cadáver del joven maquinista en prácticas que murió en el accidente. Las conclusiones del informe que elaboren los Mossos, que podrán trabajar con menos presión que la Guardia Civil en el accidente de Adamuz, donde han muerto más de 40 personas, servirán para dictaminar si, como apuntan las fuentes oficiales, el temporal ha provocado la caída del muro, o si la falta de mantenimiento y supervisión por parte de Adif ha perjudicado el estado de la infraestructura hasta que ha colapsado y si detrás de este accidente, además del temporal, también hay dejadez por parte de los titulares de las vías; aun así, no se espera que sean rápidas.