El aterrizaje de emergencia de un avión de Turkish Airlines en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona, este jueves alrededor de las once de la mañana, se ha producido por una falsa amenaza de bomba generada en el interior de la cabina y detectada por el piloto, que es quien ha activado el protocolo de emergencia, lo que ha obligado también, por la posibilidad de que fuera real, a desplegar aviones de combate del ejército español y francés para escoltar la aeronave hasta el aeropuerto. Según ha confirmado la misma compañía aérea, un pasajero ha creado durante el vuelo un punto de acceso wifi que era una “amenaza de bomba”, hecho que ha activado automáticamente los protocolos de seguridad internacionales. El nombre de la red wifi que ha creado este pasajero, según algunas fuentes, llevaba el siguiente nombre: "I HAVE A BOMB. EVERYONE WILL DIE" ('Tengo una bomba, moriremos todos'), según ha podido saber ElNacional.cat

El aviso se ha detectado durante la fase de aproximación del vuelo TK1853, procedente de Estambul, cuando la tripulación ha tenido constancia de la existencia de esta red wifi con una denominación claramente amenazante. La amenaza, según fuentes de la compañía, era muy clara: contenía la palabra bomba e incluso la posibilidad de que todos los pasajeros del avión acabaran muriendo. Ante esta situación, el piloto ha declarado emergencia y ha activado el código 7700 en el transpondedor, la señal reservada a incidencias graves en la aviación civil. Para dar seguridad al avión, ya que no se sabía exactamente cuál era el peligro real, dos aviones de combate han realizado el acompañamiento de la aeronave hasta Barcelona, que era el destino final. Una vez la aeronave ha aterrizado con seguridad en el aeropuerto de El Prat, el avión ha sido desplazado a una zona aislada, lejos de las terminales, y se ha procedido al desalojo de los 148 pasajeros y siete miembros de la tripulación, tal como ha podido saber ElNacional.cat. La inspección del aparato ha ido a cargo de la Guardia Civil, que, según las primeras informaciones, ha descartado la presencia de explosivos o cualquier otro artefacto peligroso a bordo.

Una amenaza de bomba en el nombre de una red wifi ha activado la alerta en el aeropuerto de El Prat. / David Zorrakino, Europa Press

Alarma general en el aeropuerto de El Prat

El episodio ha obligado al aeropuerto a activar los protocolos de alarma general y el comité de crisis, bajo la coordinación de Aena, con la colaboración de los Mossos d'Esquadra y de los Bombers de la Generalitat. A pesar de la envergadura del dispositivo, las autoridades han insistido en que en ningún momento se ha visto afectada la operativa normal del aeropuerto. Agentes especialistas en desactivación de explosivos de la Guardia Civil, el cuerpo que tiene competencias en la zona aire del aeropuerto, han repasado el avión, que ya se encuentra completamente vacío. Alrededor de las dos y media del mediodía, según fuentes de Aena, se ha desactivado el gabinete de crisis y se está volviendo a la normalidad.

Desde la compañía turca han calificado los hechos como una “broma de muy mal gusto” y han recordado que cualquier referencia a amenazas, aunque sea falsa, obliga a activar protocolos estrictos para garantizar la seguridad de los pasajeros y de la tripulación. Turkish Airlines es una de las pocas aerolíneas que ofrece wifi gratuito a bordo, un servicio que, en este caso, acabó generando una situación de alarma que movilizó a todos los servicios de emergencia. Los pasajeros evacuados han sido trasladados a la sala de contingencias del aeropuerto mientras se completaban las comprobaciones de seguridad, también de los pasaportes, para evitar entradas irregulares a nuestro país aprovechando la amenaza y la situación crítica que se ha vivido.

A bordo del avión iban más de 150 personas, pero todo ha quedado en una falsa alarma. / David Zorrakino, Europa Press

Investigación abierta

La investigación de la Guardia Civil tendrá que aclarar ahora, en colaboración con la compañía y las autoridades turcas, quién ha sido el pasajero autor de esta broma y cuáles han sido sus finalidades, unas diligencias que ahora asumirá el Servicio de Información del Instituto Armado. El vuelo de vuelta hacia Estambul, que estaba previsto durante la mañana, tendrá lugar después de que se haya completado el embarque de los pasajeros, se ha asegurado.