Ya ha llegado el esperado informe de la OCDE sobre la educación catalana, fruto del acuerdo de colaboración que firmó el president de la Generalitat, Salvador Illa, con este organismo internacional para analizar cómo mejorar el aprendizaje del alumnado catalán ante los malos resultados en comprensión lectora o matemáticas en pruebas como las PISA, las PILS o las TIMSS. La OCDE diagnostica un problema importante con las desigualdades socioeconómicas entre alumnos y de segregación escolar e insta a tomar medidas como poner los recursos allí donde más falta hacen. También señala que hay que hacer "más atractiva" la profesión docente con incentivos y apuesta por dar más poder a las direcciones para estabilizar plantillas.
El informe, llamado Mejora de los resultados de aprendizaje en Catalunya, España, advierte que “los cambios en la composición de los estudiantes, la desventaja socioeconómica y el aumento de la diversidad forman parte del contexto en que operan las escuelas”. Sin embargo, la OCDE considera que "por sí solos no explican completamente el patrón de declive del rendimiento" y que el empeoramiento de los resultados no corresponde solo a un solo factor. De hecho, el texto presentado por el organismo y presentado este lunes por el Departament d'Educació elabora un diagnóstico de retos y aporta propuestas en cuatro aspectos: equidad e inclusión; profesorado y direcciones; evaluación de los alumnos; y financiación.
La OCDE valora que el sistema educativo catalán mantiene "esfuerzos sostenidos" para combatir la segregación y está "explícitamente orientado a ofrecer una educación inclusiva". También destaca que se ha avanzado en la identificación de necesidades especiales. Sin embargo, señala que la implementación de la escuela inclusiva varía mucho entre escuelas y territorios. También advierte que la variación en el dominio de la lengua por parte de los estudiantes es un "reto" en el contexto de una composición social cada vez "más diversa". Esto "requiere estrategias de apoyo apropiadas" para garantizar el aprendizaje, apunta el informe.
Ante estos retos entre el alumnado, la OCDE recomienda "fortalecer la coherencia y la eficacia" del sistema catalán de apoyo a la diversidad y garantizar "un acceso constante al apoyo emocional y psicológico" en las escuelas. También se recomiendan más esfuerzos para abordar los "patrones persistentes" de segregación escolar, poniendo el foco en las políticas de admisiones, las plazas reservadas o las inscripciones. En este sentido, instan a apoyar a los actores locales.
Mejor formación para los docentes y hacer la profesión más atractiva con “itinerarios” e incentivos
En materia de profesorado y direcciones, el informe del organismo internacional advierte "retos estructurales" que afectan la capacidad del sistema para dar una enseñanza de calidad en un contexto "cada vez más diverso y complejo". En este sentido, sitúan deberes pendientes en la "preparación" de los docentes, la estabilidad de las plantillas, la "capacidad de liderazgo pedagógico" o que las estructuras de apoyo "varían según el contexto". "Estos factores pueden limitar que el compromiso profesional se traduzca en mejoras sostenidas en la calidad de la enseñanza, el aprendizaje de los estudiantes", apunta el texto.
En este sentido, la OCDE recomienda "definir estándares profesionales" comunes y concretos para "las expectativas" de la práctica docente, tanto en la formación inicial, como la evaluación y el aprendizaje profesional. "La formación inicial del profesorado debería potenciarse haciendo más relevante su contenido", apunta el texto. Asimismo, el informe apunta que es necesario hacer la profesión docente "más atractiva y estimulante", con itinerarios profesionales "más claros" y reconociendo la experiencia con roles como una categoría de "profesor sénior". Al hilo, también se recomienda reducir la carga administrativa que recae sobre los docentes y las direcciones, en la línea con el plan de desburocratización por el que apuesta Educación por la demanda sostenida de los docentes.
Más poder para las direcciones para estabilizar plantillas
Por otro lado, el organismo insta a fortalecer el papel de los directores de los centros en los procesos de asignación de profesores, "para tener más estabilidad en las escuelas" y "adecuar los perfiles" a las necesidades de la escuela. "Proporcionar a las escuelas un papel más activo en la selección o retención del personal, dentro de un marco transparente, favorecería la estabilidad, apoyaría la cohesión del equipo y reforzaría la capacidad de las escuelas para planificar estrategias de mejora", apunta el informe. Este punto puede volverse polémico con los sindicatos docentes, que hace años que lamentan que las direcciones tienen mucho poder en la selección de docentes con herramientas como las plazas perfiladas y piden dotar de fuerza a los claustros para que la toma de decisiones sea más horizontal.
"Aunque hay muchos datos disponibles, todavía es limitado su uso"
La OCDE también advierte "fragmentación" y "falta de coherencia" en el ecosistema de evaluación y valoración del alumnado, lo que dificulta la mejora del sistema. "Aunque hay muchos datos disponibles, todavía es limitado su uso sistemático y su transformación en conocimiento útil para la política y la práctica, hecho que se podría reforzar. Los marcos de evaluación de alumnos no siempre proporcionan una retroalimentación lo suficientemente relevante u oportuna para apoyar la enseñanza y el aprendizaje, y la evaluación escolar todavía puede percibirse orientada al cumplimiento en la práctica", apunta el informe. En este sentido, las recomendaciones pasan por fortalecer la Agència d’Avaluació y la Avaluació integral per a la millora (AVIM).
Los recursos, donde más falta hacen de manera "estratégica"
Finalmente, en cuanto a los recursos disponibles, la OCDE advierte que hay retos para garantizar que los acuerdos de financiación se implementen de forma coherente y homogénea en todos los territorios y centros educativos. "Las diferencias en la capacidad y la coordinación a escala local pueden afectar a la coherencia y la continuidad en el despliegue de las políticas", apunta el texto. En este sentido, la recomendación es alinear mejor los recursos con las necesidades de los alumnos, de manera que el dinero vaya donde más falta hace como medidas compensatorias sistémicas. "Se necesita un enfoque más estratégico en la asignación de recursos para garantizar que la inversión se traduzca en mejores resultados", resuelve el informe.