Este martes, 8 de septiembre, comienza el curso escolar 2026-2027 y más de 1,6 millones de niños y adolescentes de toda Catalunya vuelven a las aulas. El curso pasado estuvo marcado por las huelgas masivas de docentes para reclamar mejoras laborales y más recursos para un sistema educativo "en crisis" ante la bajada generalizada de nivel y el reto de la creciente complejidad social en las aulas. Todo ello desembocó en unos acuerdos entre los sindicatos de maestros y profesores con el Departament d'Educació en marzo y en mayo que traen todo un conjunto de novedades. Sin embargo, el primer día hay convocada una nueva jornada de huelga de los docentes, convocada por los sindicatos USTEC y CGT, que avisan de que todavía no se han solucionado los problemas de fondo del sistema educativo catalán y quieren seguir negociando. También sobrevuela la amenaza de no hacer más colonias ni excursiones en centenares de centros. A las puertas de la vuelta al colegio, entre las familias hay inquietud por si el curso se desarrollará con normalidad o volverá a ser un año convulso.
El presidente de las Associacions Federades de Famílies d'Alumnes de Catalunya (aFFaC), Jordi de Carreras, admite en declaraciones a este diario que existe un cierto desasosiego entre las familias por cómo irá el nuevo curso. De Carreras valora que este verano se ha "perdido" un tiempo que habría sido bueno para avanzar en la resolución del conflicto en el sector y pide a ambas partes, Departament d'Educació y sindicatos de docentes, que mantengan los canales de diálogo para llegar a soluciones "tan pronto como se pueda". El objetivo, insiste el portavoz de las familias, es que el conflicto laboral no llegue a impactar en las aulas, como ya lo hizo el año pasado. Sin embargo, la aFFaC pone la pelota sobre el tejado de la conselleria que dirige Esther Niubó, de quien dicen que tiene "la responsabilidad" de garantizar el derecho a la educación al alumnado y a la vez resolver el conflicto. "No puede delegar la responsabilidad en nadie más, que se arremanguen", avisa De Carreras.
La preocupación es especialmente acusada por el hecho de que más de 1.300 centros educativos de toda Catalunya se hayan adherido al manifiesto para suspender todas las colonias y excursiones, en el marco del conflicto laboral y porque denuncian que les corresponde asumir una responsabilidad que no está lo suficientemente pagada y reconocida durante numerosas horas fuera de su jornada. La aFFaC avisa que estas actividades "no son un extra ni accesorias", sino que forman parte de los proyectos educativos y están diseñadas por los centros pedagógicamente, de manera que si se dejan de hacer, se "empobrece" la experiencia educativa de los alumnos. De Carreras alerta de que, además, puede abrirse un factor de desigualdad entre la red privada y concertada y la pública. También entre las familias, ya que habrá quienes podrán buscar alternativas y otras que no, apunta. De todas formas, la principal asociación de familias avisa que la responsabilidad recae sobre la administración: "El Departament no puede esperar que los centros, docentes y familias vayan sosteniendo el sistema con su buena voluntad", resuelve la aFFaC, que insta a la conselleria a dar a los centros todos los recursos necesarios.

Carpetas pendientes al renovar los centros o atender la diversidad
En cuanto a las novedades de este curso escolar, como la incorporación de enfermeros en las escuelas, la figura de los gestores de centro para ayudar a las direcciones en las tareas burocráticas o el aumento en 500 aulas de acogida y 1.103 docentes más, la asociación de familias rebaja el anuncio del Govern y señala que eran medidas ya acordadas hace meses. De Carreras avisa que "no hay novedades importantes para resolver el conflicto ni para abordar de manera estructural los problemas de la educación pública". La aFFaC sostiene que más profesores es siempre una buena noticia, pero replica que no hay suficiente apuesta por la escuela inclusiva con la diversidad. Esta asociación de familias reclama que el camino no debe ser a través de más plazas para la educación especial, sino apostar por la codocencia, "que garantiza la atención del alumnado sin tener que excluir".
Al hilo, la aFFaC también avisa de que la dotación de 100 millones de euros para instalar sistemas de climatización de frío y calor en los centros "no parece suficiente" para tener unos espacios "dignos y completamente adaptados". Asimismo, avisan de que los ventiladores no son la herramienta adecuada. "Hay que apretar el acelerador con esto, con un plan muy específico en todo el territorio. La evidencia se nos echará encima", apunta De Carreras. Entre las carpetas pendientes, las familias también sitúan la gratuidad total de la escuela pública, "eliminando cuotas y copagos" y con un comedor escolar "universal y gratuito". "El vale escolar es una medida para aliviar, pero podría ir este dinero a los gastos de los centros públicos y estas cuotas no serían tan necesarias como parece ahora", argumenta la aFFaC.
Otro debate que sale cada año es el adelanto del curso escolar, una cuestión espinosa con los docentes —que quieren margen para preparar el curso— por el que el Govern tiene que hacer equilibrios. ¿Empezar el curso a principios de septiembre o después de la Diada? La conselleria de Esther Niubó fijó el 8 de septiembre para los próximos tres cursos. De Carreras apunta que el verano es "quizás demasiado largo" para los niños más vulnerables y en situaciones socioeconómicas complejas, y la escuela es "un espacio seguro de aprendizaje y enriquecimiento" para quienes en verano no tienen las mismas oportunidades. Es por este motivo que la aFFaC defiende adelantar el inicio de curso, pero avisan de que debe ser "en condiciones y con garantías de empezarlo de verdad".

Las familias piden participación efectiva: "En la práctica, se escucha mucho, pero no se alcanzan compromisos comprobables"
Finalmente, las familias de alumnos en edad escolar piden la palabra para tener una mayor participación en los debates en torno a la educación. De Carreras avisa de que hay problemas estructurales "que no se abordan en sus orígenes y nos afecta a toda la comunidad educativa", y por eso piden al Govern y al resto de actores "abrir una nueva etapa" con "compromisos a largo plazo, comprobables y exigibles". En este sentido, las familias lamentan que a menudo se hacen políticas de manera reactiva a conflictos ya abiertos, cuando los problemas ya han llegado a impactar en las aulas.
De Carreras avisa de que los espacios de diálogo actuales del Departament con las familias no tienen suficiente "impacto" y "no acaban de funcionar". "En la práctica, se escucha mucho, pero no se alcanzan compromisos comprobables", apunta el presidente de la plataforma, que añade que, si bien los conflictos laborales se tienen que resolver en negociaciones sindicales, con problemas del conjunto de la comunidad educativa las familias querrían tener también una participación "efectiva". De Carreras también avisa de que los espacios de diálogo se comparten con la escuela concertada y a menudo "no funciona" abordar los retos porque sus problemáticas son "diferentes". "No tenemos nuestro espacio cuando hay problemas estructurales públicos", lamenta la aFFaC.