Cargando...

La consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, ha vuelto a ser llamada este martes a la Comisión de investigación sobre las infiltraciones policiales del Parlament, a petición de varios grupos de la oposición, para dar explicaciones sobre la presencia de dos agentes de los Mossos d'Esquadra en una asamblea de docentes. Sin embargo, la titular de Interior ha evitado entrar en el fondo de la cuestión y ha justificado su silencio asegurando que hay tres procedimientos contencioso-administrativos abiertos que impiden, según ha dicho, aportar más detalles sobre la investigación reservada que el Departamento mantiene en marcha.

Parlon ha comenzado su intervención cuestionando que este asunto se hubiera incorporado al orden del día de la comisión. Según ha defendido, el órgano parlamentario fue creado para investigar las infiltraciones de miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en movimientos sociales y políticos, así como los casos de espionaje con software espía, y no actuaciones de los Mossos d'Esquadra. "Se ha alterado el objeto de la comisión", ha afirmado, insistiendo en que los Mossos "son la policía integral de la Generalitat" y no un cuerpo policial estatal. La consellera también ha pedido que constara en acta esta consideración y ha sostenido que, por una cuestión de "pulcritud de los procedimientos", este debate debería abordarse en otra comisión parlamentaria.

Trapero, director general de la Policía, en el Parlament / Foto: Norma Vidal

En cuanto al caso concreto de las dos agentes que asistieron a una reunión de docentes, la consejera socialista, que ha comparecido acompañada del director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, se ha limitado a reiterar las explicaciones que ya había ofrecido anteriormente en la Comisión de Interior, cuando fue citada también por la oposición. En aquella ocasión aceptó que se había hecho mal y dejó al pie de los caballos a los mandos policiales, que también se enfadaron con la dirección política del cuerpo. Esta tarde ha insistido en que no hubo "ninguna instrucción política" y que la decisión fue exclusivamente "operativa". También ha recordado que el Departamento abrió una investigación reservada para aclarar cómo se produjeron los hechos. No obstante, ha rechazado informar sobre el estado de esta investigación. Según ha explicado, la existencia de tres procesos contencioso-administrativos impulsados por los sindicatos obliga a Interior, según la consejera, a actuar con prudencia para no interferir en unas actuaciones que ahora se encuentran judicializadas. "La investigación reservada está abierta, pero nos tenemos que esperar", ha asegurado.

Una actuación "torpe" y que "no se repetirá"

Durante la comparecencia, la consellera ha vuelto a desmarcar aquella actuación de la figura legal del agente encubierto y ha reiterado que la presencia de las dos agentes de los Mossos en la asamblea fue una "decisión operativa torpe, mal planteada e inoportuna". Incluso ha calificado los hechos de "infiltración cutre", una expresión que ya había utilizado anteriormente, y ha garantizado que una situación similar "no se repetirá".

En este sentido, ha explicado que Interior, aunque no se han hecho públicos, ha modificado los protocolos internos para que cualquier operación de estas características requiera un control reforzado y la autorización expresa del comisario jefe de los Mossos d'Esquadra. La consellera asegura que el departamento que ella comanda ha actuado con "transparencia", recordando que ya pidió disculpas por los hechos ante la Comisión de Interior y reiterando que considera que se trató de "un error garrafal", pero negando nuevamente que hubiera ninguna orden política o ninguna directriz de los responsables de la Comisaría General de Información detrás de la actuación.