El Cuerpo Nacional de Policía ha puesto protección a la inspectora que ha denunciado haber sufrido una agresión sexual por parte del hasta ahora número dos del cuerpo, José Ángel González. La denunciante ha aceptado la escolta policial que le ha ofrecido la actual directora adjunta operativa (DAO), Gemma Barroso, que ha relevado en funciones al denunciado tras su dimisión. El Ministerio del Interior ha informado de que la comisaria Barroso, subdirectora de Recursos Humanos del cuerpo, ha hablado este jueves por la mañana con la inspectora denunciante para hacerle este ofrecimiento.
Esta inspectora de la Policía Nacional se querelló a principios de enero contra quien ha sido el número dos del cuerpo desde 2018, José Ángel González, por una presunta agresión sexual ocurrida el 23 de abril de 2025. La denunciante y el DAO se conocían desde hacía casi veinte años, cuando habían coincidido destinados en Valladolid. Ambos habían tenido una relación sentimental. González la llamó insistentemente para que se vieran y la llevó en coche a su vivienda de titularidad pública en Madrid. Allí, él insistió en subir y en la casa se habría producido la agresión. Según el relato de la denunciante, ella se negó y él le dijo “estás gilipollas” y le dijo que hacían "el amor" y se iban, le bajó el pantalón por la fuerza y la intentó masturbar contra su voluntad. Tras lo sucedido, la agente es desplazada a un destino nuevo en la subdirección de Recursos Humanos, en el mismo edificio en el que trabajaba el DAO. Entonces, la inspectora acabó con una baja médica por un cuadro de ansiedad y depresión.
La documentación que ahora está en manos del juez señala que el hasta esta semana DAO de la Policía Nacional habría acosado por teléfono y mensajes a la agente con expresiones como “estás gilipollas”, “borrica”. “Oye, ¡que soy el DAO!” o “vete a la mierda”. La llamó insistentemente los días posteriores, sin recibir respuesta por parte de la agente, más allá de señalarle que había “traspasado una línea roja”. “Me arrepiento de haberte conocido. Eres lo peor que me ha pasado. Ven a verme a ver qué te puedo dar”, le habría dicho González por mensaje tras los hechos. La mujer grabó conversaciones, que ahora se han adjuntado en la querella.
Interior investiga presuntas presiones para tapar el caso
Según el relato de la denunciante, casi un mes después de la presunta agresión sexual, en julio de 2025, la mujer recibe cinco llamadas del comisario Óscar San Juan, persona de confianza del DAO. La agente no contestó entonces, pero San Juan insistió una semana después y consigue hablar con ella para proponerle que elija qué destino o puesto quiere y que cuando lo sepa se lo escriba por mensaje. “Esto no va a quedar así”, le habría respondido la inspectora, señalándole que era consciente de que el DAO estaba detrás de ese interés por sus pretensiones en el cuerpo. Ahora, el Ministerio de Interior investiga si Óscar San Juan, quien ya ha sido cesado, trató de presionar a la víctima para tapar lo sucedido.
