El presunto comportamiento inapropiado con las mujeres del ahora exnúmero dos de la Policía Nacional José Ángel González era un secreto a voces dentro del cuerpo, según relatan fuentes policiales a diversos medios de la órbita madrileña, que señalan que dichas conductas se intensificaron en los siete años que ejerció como director adjunto operativo (DAO). González, conocido internamente como Jota, ha sido denunciado por una supuesta agresión sexual a una agente, hechos que están siendo ya investigados por la Justicia. El DAO ha dimitido tras trascender lo sucedido y ahora Interior investiga si su entorno tapó la agresión sexual y trató de comprar el silencio de la víctima.

A Jota le costaba subirse la bragueta”, han expresado fuentes conocedoras a El Mundo, que le atribuyen varias parejas dentro del Cuerpo y “excesos”. Dichas fuentes señalan que el alto cargo policial normalizaba comportamientos “que no eran de recibo”. González tenía “conductas indecorosas con las mujeres y subordinadas”, coinciden fuentes de sindicatos policiales en declaraciones a El Español. “Era un asqueroso. Las subordinadas evitaban estar cerca de él”, apuntan las mismas fuentes en declaraciones al citado digital madrileño, para añadir que en el cuerpo e Interior esto era “vox populi, un secreto a voces”.

En el caso de la denunciante, la documentación que ahora está en manos del juez señala que el hasta esta semana DAO de la Policía Nacional habría acosado por teléfono y mensajes a la agente con expresiones como “estás gilipollas”, “borrica”. “Oye, ¡que soy el DAO!” o “vete a la mierda”. La llamó insistentemente los días posteriores, sin recibir respuesta por parte de la agente, más allá de señalarle que había “traspasado una línea roja”. “Me arrepiento de haberte conocido. Eres lo peor que me ha pasado. Ven a verme a ver qué te puedo dar”, le habría dicho por mensaje tras los hechos. La mujer grabó conversaciones, que ahora se han adjuntado en la querella.

Según el relato de la denunciante, casi un mes después de la presunta agresión sexual, en julio de 2025, la mujer recibe cinco llamadas del comisario Óscar San Juan, persona de confianza del DAO. La agente no contestó entonces, pero San Juan insistió una semana después y consigue hablar con ella para proponerle que elija qué destino o puesto quiere y que cuando lo sepa se lo escriba por mensaje. “Esto no va a quedar así”, le habría respondido la denunciante, señalándole que era consciente de que el DAO estaba detrás de ese interés por sus pretensiones en el cuerpo. Ahora, el Ministerio de Interior investiga si Óscar San Juan, quien ya ha sido cesado, trató de presionar a la víctima para tapar lo sucedido. Según publica este jueves El Debate, el director de la Policía Nacional, Francisco Pardo Piqueras, habría sido informado siete meses antes de la presunta agresión sexual: un inspector se lo habría comunicado en un viaje a Vigo, según el citado diario.

La denunciante y González se conocían desde hacía casi veinte años, cuando habían coincidido destinados en Valladolid. Ambos habían tenido una relación sentimental. La presunta agresión sexual se habría producido el 23 de abril de 2025. El DAO la llamó insistentemente para que se vieran y la llevó en coche a su vivienda de titularidad pública en Madrid. Allí, él insistió en subir y en la casa se habría producido la agresión. Según el relato de la denunciante, ella se negó y él le dijo “estás gilipollas” y le dijo que hacían "el amor" y se iban, le bajó el pantalón por la fuerza y la intentó masturbar contra su voluntad. Tras lo sucedido, la agente es desplazada a un destino nuevo en la subdirección de Recursos Humanos, en el mismo edificio en el que trabajaba el DAO. Entonces, la denunciante acabó con una baja médica por un cuadro de ansiedad y depresión.