Elisa Mouliaá e Íñigo Errejón estaban citados este viernes por la mañana en los juzgados de plaza Castilla para declarar ante el juez Arturo Zamarriego, con motivo de la querella por calumnias que el exportavoz de Sumar interpuso en contra de la actriz. Errejón acusa a Mouliaá de haberlo difamado con presuntas mentiras por haber dicho que extorsionó a testigos de la causa en la que se le investiga por presunta agresión sexual a la presentadora. Pero esta comparecencia prevista en el marco del procedimiento judicial no se ha podido celebrar porque Mouliaá no se ha presentado a la cita, justificando su ausencia con una baja médica por enfermedad y alegando también que no tiene que coincidir con su presunto agresor. Se da la circunstancia, sin embargo, de que no es la primera vez que se tiene que aplazar la declaración a causa de la ausencia de la acusada. A su llegada a los juzgados, Errejón ha pedido que “la justicia” haga que Mouliaá “responda por tantas mentiras y tantas difamaciones. Esta es la segunda vez que vengo aquí por el mismo motivo, porque, como ustedes saben, hace un mes la señora Mouliaá decidió que no se presentaría, y hoy parece que tampoco comparecerá. Confío en que la justicia la haga responder. Y solo espero que esto suceda más pronto que tarde”, ha declarado.
La defensa de la actriz y presentadora ha presentado una baja médica por un “trastorno ansioso y una duración estimada de 49 días”, y que, por tanto, se encuentra “en un proceso activo de afección psicológica que resulta incompatible con la exigencia de comparecer judicialmente”. Esta es la segunda vez que Mouliaá no acude al juzgado, después de que el pasado 27 de marzo ya no se presentó, en aquella ocasión porque su abogado alegó que se tenía que someter a una operación y, previamente, ella había aducido que se encontraba de baja médica.
Nuevo cambio de representación legal
La actriz ha vuelto a cambiar de representación legal en este proceso y ha nombrado a Elena Vázquez como nueva abogada. En 2025 cambió de letrada, Carla Vall, por su baja por maternidad, que ralentizó el caso y obligó a buscar un nuevo abogado penalista, Alfredo Arrien, alegando una falta de entendimiento y un desacuerdo en la estrategia del anterior letrado. Mouliaá buscaba una abogada especializada en violencia de género que compartiera su visión de que es “castigada por el sistema” por denunciar a un político. Vázquez ha pedido recientemente al magistrado que archive la causa, alegando que la querella se basa en publicaciones en las redes sociales que se han interpretado como acusaciones falsas de delitos, cuando en realidad se trataría de opiniones subjetivas expresadas en el contexto del procedimiento penal en el que ella acusa a Errejón de agresión sexual. En el recurso presentado por Mouliaá, al que ha tenido acceso EFE, la defensa recuerda que esta querella se interpuso “después de la denuncia por violencia de género formulada por la querellada”. Por este motivo, considera que la actuación “adquiere una dimensión que va más allá del ámbito estrictamente jurídico”, ya que se trataría de un caso de “victimización secundaria”, en el que la denunciante se ve obligada “a afrontar un procedimiento paralelo derivado de los mismos hechos”. Además, el escrito defiende que “la jurisprudencia exige incorporar la perspectiva de género en la interpretación del derecho (...), así como evitar situaciones de violencia institucional indirecta (...)”, unos principios que, según la abogada Elena Vázquez, “se ven claramente comprometidos en este caso”.
Errejón, que está defendido por la abogada especializada en derecho penal y procesal penal, Eva Gimbernat, había pedido en un escrito al juez Zamarriego que hiciera todo lo posible para que Mouliaá se presentara en los juzgados de la plaza de Castilla, después de su incomparecencia anterior. Incluso planteaba que utilizara medidas “coercitivas” y que investigara si las excusas legales presentadas por Mouliaá eran reales o bien se trataba de una estrategia para intentar aplazar sine die el afrontamiento de la querella por calumnias. La querella reprocha a Mouliaá sus sucesivas apariciones en la televisión relatando la denuncia que había interpuesto contra él por la presunta agresión sexual. Según Errejón, la denuncia parte de las “mentiras” de la actriz.
Un juicio que se alarga
El enfrentamiento entre ambos se inscribe en un proceso judicial complejo iniciado en 2024, cuando Mouliaá denunció a Errejón por una presunta agresión sexual. A lo largo de estos meses, el caso ha experimentado diversos giros, como la retirada temporal de la denuncia, cambios en la estrategia legal y nuevas acciones judiciales cruzadas. La causa por calumnias es, pues, una derivada de este conflicto principal, que continúa generando episodios tanto judiciales como mediáticos. De momento, el juzgado deberá decidir cómo proceder ante esta nueva incomparecencia, en un caso que continúa abierto y pendiente de nuevas fechas para la declaración de las partes.