Un total de 5.715 alumnos de 4.º de ESO de 69 institutos de toda Catalunya han comenzado este lunes las pruebas de final de etapa de 4.º de ESO, las conocidas como competencias básicas, que medirán su nivel de catalán, castellano, inglés, matemáticas y ciencias-tecnología-ingeniería. Como novedad de este año, las pruebas se realizan por primera vez de manera muestral y no censal, es decir, no las harán como hasta ahora todos los alumnos que cursan 4.º de ESO, sino solo una muestra escogida aleatoriamente de acuerdo con parámetros de complejidad, titularidad y tamaño del centro educativo.
La muestra de alumnos que hacen las pruebas es confidencial y se ha creado un comité científico para darles validez. La corrección de las pruebas se hará de forma externa a los centros educativos y será totalmente automatizada —de esta manera, se busca reducir la tarea administrativa de unos centros que hace años que reclaman menos burocrática—. Los institutos no recibirán directamente los resultados, y tampoco las familias. La Agència d'Avaluació i Prospectiva de l'Educació sí que tiene previsto dar a conocer algunos resultados en un plazo de medio año. Los ejercicios serán públicos por si algún centro que no forma parte de la muestra o alguna familia las quiere consultar o aplicar a sus alumnos o hijos.
En concreto, los exámenes de estos dos días evalúan competencias como la habilidad para conectar y extrapolar contenidos o aplicar conocimientos en situaciones nuevas y diversas. No miden "rutinas o recordar y repetir hechos", ha detallado la directora de la Agència d'Avaluació i Prospectiva de l'Educació, Núria Planas. "Miden tres niveles de logro: nivel de dificultad básico, medio y alto, para medir la excelencia", ha dicho.
Al hilo, Planas ha afirmado este lunes en declaraciones a los medios que las pruebas miden "niveles de logro" y no competencias. El objetivo es tener una "foto bien nítida y rigurosa" del sistema educativo en relación con el rendimiento del alumnado en las materias de las que se evalúan, pero no evaluar alumnos ni centros concretos. En cambio, las evaluaciones de diagnóstico de 4.º de primaria y 2.º de la ESO —que se harán del 13 al 17 de abril—, sí que buscan conocer el logro de competencias de todos los alumnos, motivo por el cual se mantienen censales y las harán todos los alumnos en estos cursos.
"No es un tema de cantidad, sino de calidad"
Al ser preguntada por si con las novedades se pierden datos, desde la Agència d'Avaluació i Prospectiva de l'Educació piden no confundir la evidencia científica con la cantidad de datos. Así, ha afirmado que se pasará de tener muchos datos a tener menos, pero ha insistido en que eso no quiere decir que habrá menos evidencias porque las pruebas pasan a estar diseñadas "con métodos científicos". Lo importante, ha defendido Planas, no es tener muchos datos, sino tener los que se puedan transformar en evidencia científica. "No es un tema de cantidad, sino de calidad", ha manifestado.
"Las pruebas permiten informar al sistema educativo, y por eso tenemos que seguir todos los estándares de diseño y de análisis de pruebas como las que hacen entidades internacionales. Informarán al sistema y serán comparables entre años con criterios científicos, y eso no lo teníamos", subrayó Planas en noviembre, cuando se informó del cambio de formato. Con una muestra, sostiene el Departament d'Educació, hacen como otras pruebas internacionales como pueden ser las PISA. De esta manera los resultados pueden ser más homologables a escala internacional. El objetivo, justificaron desde el Departament, es "poder introducir aspectos de anclaje y cuestiones de rigor, representatividad y fiabilidad científica y estadística". También esperan que esto suponga una reducción de la carga de trabajo para alumnos y profesores, de manera que haya tiempo de recoger y analizar los datos y que las pruebas no queden reducidas a un trámite y se pueda sacar provecho de los resultados.
Llegan las pruebas del Ministerio
Otro de los cambios introducidos en las pruebas de evaluación es el calendario, ya que este año, en aplicación de la ley de educación española (LOMLOE), comienzan las pruebas de evaluación general del sistema del Ministerio de Educación. Este 2026 el Ministerio hará las pruebas a 6º de primaria -del 24 de abril al 29 de mayo-, por eso la Generalitat no las hará en este curso. El Ministerio solo las hará cada dos años, alternando 6º de primaria y 4º de ESO. Así, los años que el ministerio no las haga, las hará la Generalitat. Las pruebas del Ministerio de Educación no serán comparables con las catalanas, ya que no se evalúa lo mismo, según ha señalado Planas. Por ejemplo, el Ministerio evalúa la competencia digital, mientras que la Generalitat no lo hace.