A los maquinistas de Renfe no les cogió por sorpresa el intenso temporal y los posibles efectos, finalmente trágicos, que podría tener para la seguridad del servicio ferroviario en Catalunya. El martes, en torno a las 15.00 h, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) envió una carta al gerente de Recursos Humanos de Rodalies de Catalunya en la que alertaba de la caída de árboles en las vías. Fue horas antes de que un tren descarrilara en Gelida al chocar contra un muro de contención que se había desprendido y caído en la vía y ocasionara la muerte del maquinista, el joven sevillano Fernando Huerta, de 28 años, que estaba en prácticas. El trágico accidente dejó además 36 heridos, cinco de los cuales graves y 26 leves, en una semana negra que empezó el domingo con la tragedia de Adamuz.
El sindicato no obtuvo respuesta a la misiva, según aseguran fuentes cercanas a los maquinistas que cita Europa Press. En el escrito se instaba al administrador de la infraestructura ferroviaria, Adif, a establecer "con carácter inmediato" un plan para mitigar los riesgos que los maquinistas ferroviarios aseguran que llevan sufriendo desde hace años y que permita "operar la línea con una seguridad que ahora mismo no existe".
Descarrilamiento de 2021 en Sils
La carta de los maquinistas cita en concreto la línea 270, en el tramo Maçanet-Figueres, y recuerda el precedente de una incidencia ocurrida el 25 de octubre de 2021, cuando un árbol de grandes dimensiones entre Caldes de Malavella y Sils se desplomó sobre la caja de la vía, impactando contra un tren y deformando su cabina. En ese caso, el maquinista pudo salvar su vida y la de los pasajeros al verlo con cierta anterioridad. La colisión produjo 12 heridos leves. Precisamente, este mismo martes se produjo otro descarrilamiento entre Tordera y Blanes por la presencia de una roca en las vías, poco antes del accidente de Gelida. Y después de la tragedia de Adamuz, en Córdoba, que causó 43 muertos, entre los cuales el maquinista, a raíz del choque entre dos trenes de alta velocidad de la línea Madrid-Sevilla.
La sección de SEMAF de Sant Andreu Comtal, que es la que envió la carta a la gerencia de Rodalies, advertía de que se verían obligados a tomar las medidas que correspondieran, en caso de no obtener respuesta, y dejando como constancia el requerimiento realizado con esa misiva "a efectos probatorios". Ya sobre las 23.00 h del martes, SEMAF pidió detener el servicio de Rodalies tras los dos descarrilamientos, el de Tordera y el de Gelida, criticando "la pasividad de las autoridades competentes y la falta de garantías sobre la seguridad, tanto para los viajeros como para los profesionales". El SEMAF ha convocado una huelga general después de los accidentes de Adamuz y Gelida.