Los maquinistas ferroviarios han dicho basta después de una semana negra en la red ferroviaria española, marcada por varios siniestros graves y la muerte de dos profesionales en solo 48 horas, uno en Adamuz (Córdoba) y otro en Gelida. Ante esta situación, el Sindicato Español de Maquinistas (Semaf), mayoritario en el sector, ha anunciado este miércoles la convocatoria de una huelga general en todo el sector ferroviario con el objetivo de reclamar “que se garantice la seguridad y la fiabilidad de la red”.
En un comunicado, el sindicato denuncia un “deterioro constante del ferrocarril” y considera “inadmisible” que se continúe operando en unas condiciones que, según aseguran, ponen en riesgo tanto a los profesionales como a los usuarios. “Se deben implementar con urgencia diversas medidas en nuestra red que garanticen la integridad de profesionales y viajeros”, afirma Semaf, que no ha concretado todavía las fechas ni el alcance exacto de la huelga.
Semana negra en la red ferroviaria
La convocatoria llega después de una sucesión de incidentes graves. En las últimas horas, se han producido dos descarrilamientos relacionados con el temporal. El primero tuvo lugar en Maçanet, cuando un tren colisionó con una roca que había caído en la vía, un incidente que no causó heridos. El segundo, mucho más grave, se registró en Gelida, donde el desprendimiento de un muro de contención provocó la colisión de un tren de Rodalies, con el resultado de un maquinista muerto y decenas de personas heridas.
A estos hechos se suma el accidente de Adamuz, en Córdoba, donde el descarrilamiento de un tren de alta velocidad y la posterior colisión con otro convoy provocó al menos 42 víctimas mortales, en uno de los siniestros ferroviarios más graves de los últimos años.
Según explica el sindicato, al conocer los descarrilamientos, el SEMAF inició gestiones inmediatas para paralizar la circulación ferroviaria de Cercanías en Catalunya. Durante este proceso, sin embargo, se confirmó la muerte de un maquinista, un hecho que la organización considera “totalmente inadmisible” y que ha sido determinante en la decisión de convocar la huelga.
Entre las medidas anunciadas, el sindicato exige responsabilidades penales a las personas encargadas de garantizar la seguridad de la infraestructura ferroviaria y advierte que la reapertura del servicio en Catalunya “no se llevará a cabo sin las garantías de seguridad suficientes para la circulación”. Además, reclaman que los protocolos especiales que se aplican en Catalunya en situaciones meteorológicas adversas se extiendan a toda la red estatal.
El SEMAF también pide que, al inicio de cada servicio, los maquinistas reciban garantías explícitas sobre el estado y la seguridad del trayecto. En caso contrario, avisan que adaptarán la marcha de los trenes a las condiciones reales de la infraestructura.