La maquinista del tren Iryo implicado en el accidente ferroviario de Urda, que dejó 69 muertos el pasado 28 de octubre, intentó comunicarse hasta cuatro veces con el Centro de Regulación y Control (CRC) de Atocha sin obtener respuesta. Así lo revela el análisis de la caja negra del convoy, según ha avanzado El Mundo, que recoge los intentos de contacto de la conductora durante los minutos previos a la colisión. En concreto, el registro señala que la maquinista probó de "contactar con Atocha en tres o cuatro ocasiones sin respuesta".
Según los registros de la caja negra citados, el tren Iryo perdió completamente la transmisión del sistema de control ferroviario LZB a la altura de Urda a las 8:30:53 horas. Poco más de un minuto después, a las 8:32:05, la maquinista redujo la velocidad del convoy hasta los 80 kilómetros por hora y pulsó por segunda vez el botón "Liberar", una maniobra que permitió pasar al sistema de seguridad secundario ASFA/BSL. Fue en este momento, mientras circulaba bajo este sistema alternativo, cuando la conductora intentó comunicarse repetidamente con el centro de control de Atocha, hasta cuatro veces, sin recibir ninguna respuesta inicial.
El tren quedó completamente parado a las 8:38:40 horas, delante de la señal E242, a la entrada de la estación de Urda, momento en que la maquinista finalmente consiguió contactar con el centro de control de Atocha. A las 8:41 horas, Atocha comunicó al Centro de Control de Operaciones (CCO) de Iryo que se había producido una avería en la central LZB de Urda que afectaba al convoy. Un minuto después, la conductora confirmó al CCO de la compañía que continuaba parada y que había recibido una comunicación telefónica de Atocha con instrucciones para reiniciar los equipos del tren y reanudar la circulación cuando la señal lo permitiera.
A las 8:43 horas, Adif notificó formalmente la incidencia por correo electrónico al centro de control de Iryo, mientras la maquinista efectuaba un primer intento de restablecer la conexión con el sistema LZB, que resultó infructuoso.
Un minuto después, a las 8:44 horas, la maquinista recibió una llamada del jefe de tripulantes del convoy al teléfono corporativo y, a las 8:46:03, volvió a intentar reiniciar el LZB, nuevamente sin éxito. A las 8:50 horas, informó al CCO de Iryo que el tren no había superado las pruebas de funcionamiento del sistema, y desde el centro le comunicaron que la central instalada en la vía continuaba fuera de servicio.
Impacto a las 8:53 horas
Ante esta situación, el CCO pidió al departamento de Mantenimiento que contactara con la conductora para ofrecerle asistencia técnica, una llamada que se produjo acto seguido. Solo tres minutos después, a las 8:53:12 horas, un AVE impactó contra la parte posterior del Iryo, que continuaba inmovilizado delante de la señal E242 de Urda.