LZB: la tecnología detrás del sistema de señalización de trenes que falló en el accidente de Toledo

El trágico accidente ferroviario registrado en la localidad toledana de Urda entre el AVE de Renfe y un convoy de la operadora Iryo ha puesto de manifiesto la relevancia crítica de los sistemas de seguridad y señalización en la red ferroviaria. El siniestro, que provocó el descarrilamiento de los últimos vagones del tren de Iryo tras un impacto por alcance, ha desencadenado una compleja investigación técnica para esclarecer los motivos por los cuales se produjo una colisión entre dos composiciones en una línea de alta velocidad dotada de mecanismos de protección avanzada.

El foco central de las indagaciones se concentra en el rendimiento y la fiabilidad del sistema LZB (Linienzugbeeinflussung), la tecnología alemana de control continuo de velocidad y supervisión de distancia que opera de forma ininterrumpida en el histórico corredor Madrid-Sevilla desde su inauguración en el año 1992. Diversos especialistas en ingeniería han expresado su perplejidad ante la posibilidad de un alcance por alcance en una infraestructura caracterizada por sus férreos dispositivos de seguridad, diseñados específicamente para impedir que un tren rebase los límites de velocidad autorizados o invada la cantonada de seguridad de otro precedente.

Funcionamiento del LZB, incógnitas de la investigación y restricciones operativas

Para dimensionar la magnitud de las pesquisas técnicas, resulta indispensable analizar el funcionamiento de esta tecnología. A diferencia de las señales luminosas tradicionales dispuestas a lo largo de la traza, el sistema LZB se fundamenta en un flujo continuo de información bidireccional que se transmite a través de un cable conductor instalado entre los raíles y las antenas receptoras situadas en los bogies de los trenes. Sus tres pilares operativos, los enclavamientos e instalaciones de control en tierra, el cable de comunicación y los equipos embarcados, actualizan de manera permanente los parámetros de velocidad máxima permitida, la distancia de frenado disponible y las órdenes restrictivas de movimiento.

Tren AVE alta velocitat
Tren AVE en alta velocidad

El ordenador a bordo procesa estos datos para calcular en tiempo real las denominadas curvas de frenado. En el supuesto de que el maquinista desatienda las advertencias de reducción o se superen los márgenes preestablecidos, el propio sistema toma el control de forma automática, activando incluso el freno de emergencia. En condiciones óptimas, ante la detención o la marcha lenta de un convoy, los circuitos de vía y los detectores de ocupación comunican la incidencia al tren posterior para garantizar una separación estanca. No obstante, el peritaje abierto debe determinar por qué el convoy de Iryo ocupaba el tramo del impacto, qué registros exactos emitieron las instalaciones de tierra y cómo respondieron los protocolos de salvaguarda.

Ante la gravedad del suceso y con el objetivo de extremar la cautela preventiva, Renfe y los organismos reguladores del sector han aplicado restricciones operativas temporales, como la imposición de limitaciones estrictas de velocidad ante incidencias puntuales del sistema, mientras prosiguen los análisis periciales destinados a dirimir responsabilidades técnicas y blindar la seguridad de la red de alta velocidad española. El accidente ferroviario en Urda abre un profundo debate técnico sobre la fiabilidad de los sistemas de señalización heredados y la respuesta de los mecanismos automáticos de protección en las líneas de alta velocidad en España.