Maestros, profesores y personal de atención educativa especial de toda Catalunya, de la pública y la concertada, irán de nuevo a la huelga este miércoles 11 de febrero para que el Departament d'Educació atienda sus demandas, que incluyen un incremento salarial para compensar la "pérdida de más de un 20% del poder adquisitivo" con los recortes durante la crisis. Un paro convocado por los principales sindicatos educativos que incluye manifestaciones descentralizadas por todo el país —Barcelona, Tarragona, Girona, Lleida y Tortosa—, cierres en centros y cortes de diversas carreteras. Los servicios mínimos en infantil, primaria y secundaria serán de un docente por cada tres aulas.

La huelga incluye cinco manifestaciones por la mañana: en Barcelona —una marcha que irá de los Jardinets de Gràcia hasta la sede del Departament d'Educació en la Via Augusta—, en Girona (puente del Dimoni), en Lleida (plaza Ricard Vinyes), en Tarragona (plaza Imperial Tarraco) y en Tortosa (plaza Barcelona). También se prevén cierres de docentes, que se darán en la Escola Consol Ferrer de Amposta, en el Institut Escola Temple de Tortosa, en el Institut Pius Font i Quer de Manresa, en la Escola Minerva de Lleida o en el Institut Salvador Vila-seca de Reus. Además, a primera hora del día, antes de las manifestaciones, habrá diferentes cortes de carretera y marchas lentas: en la C-32 a la altura del Mataró Parc, en las principales vías de Lleida y en la A2 a la altura de Tàrrega o en la ronda litoral de Barcelona. Los sindicatos esperan que la huelga tenga una participación "masiva" y sea un "éxito".

Esta nueva jornada de huelga se suma a la sucesión de protestas en unos meses turbulentos en la educación catalana por unas reivindicaciones que vienen de lejos, después de las movilizaciones del 15 de noviembre y el 24 de enero y con el reciente anuncio de una nueva semana de huelgas del 16 al 20 de marzo. Los sindicatos involucrados —USTEC-STEs IAC, Professors de Secundària, CC. OO., UGT, CGT y USOC— denuncian que el sistema educativo catalán sufre "infrafinanciación crónica", por lo que piden una mejora de sus condiciones laborales y salariales —señalan que Catalunya es la comunidad con el peor sueldo base—, reducir las ratios de alumnos por docente, aumentar las plantillas y reducir la burocracia que requiere el Departament d'Educació. 

Además del incremento salarial, que es su "línea roja", las huelgas también incluyen la reivindicación de reducir las ratios de alumnos por docente y ampliar las plantillas con más personal para permitir una atención más dedicada y personalizada. Es una demanda reiterada, dado que la realidad educativa catalana afronta el reto de una matrícula viva muy alta —alumnos que llegan con el curso ya empezado, especialmente en secundaria— que aboca a aulas que rozan los 30 alumnos por docente en el área metropolitana, a lo que se suma la necesidad de dotar con suficientes recursos a la escuela inclusiva para atender la diversidad creciente de alumnos con necesidades especiales como déficits de atención o aprender catalán desde cero.

Asimismo, los docentes reclaman reducir lo que consideran una sobrecarga de trabajo y de burocracia que les imposibilita dedicar los esfuerzos que harían falta a la enseñanza, otra demanda reiterada y de la que el Departament es consciente. Incluyen también en la reivindicación la petición de currículums "que den respuesta a las necesidades formativas del alumnado", devolver las horas "recortadas" en ciencias, filosofía y literaturas y "más democracia en los centros" ante el poder que tienen las direcciones para establecer la línea educativa y elegir al personal docente, según detallan los portavoces sindicales.

Esta nueva jornada de huelga se suma a la sucesión de protestas en unos meses turbulentos en la educación catalana / Foto: ACN

Servicios mínimos de un docente por cada tres aulas

Los servicios mínimos fijados por el Departament d'Empresa i Treball el día de antes incluyen una persona del equipo directivo por centro, un docente por cada tres aulas en infantil, primaria y secundaria, el 50% de la plantilla en los centros de educación especial, el 33% del personal en las guarderías y el 50% del personal de comedor, cocina, acogida, extraescolares y atención al alumnado con necesidades educativas especiales (veladores). Desde el sindicato USTEC denuncian que este requerimiento es "abusivo" y responde a "la voluntad de limitar y vaciar de contenido el derecho fundamental de huelga". "En muchos centros, especialmente en centros pequeños y escuelas rurales, estos mínimos pueden llegar a desactivar completamente la movilización", lamentan. 

Educació tiene "lista" una propuesta de mejora del complemento específico

Los sindicatos educativos denuncian "desprecio" por parte del Departament que ahora dirige Esther Niubó y afirman que no se les ha planteado ninguna propuesta concreta en el marco de las negociaciones que mantienen. Consideran que no se está cumpliendo el calendario de negociaciones pactado con la conselleria y que se les está menospreciando. Aseguran que, a pesar de tener el "compromiso" de la conselleria de tener una propuesta por escrito sobre la petición de incremento salarial, esta todavía no ha llegado. Por lo cual hablan de "tomadura de pelo" y de "falta de seriedad absoluta".

Desde Educació sostienen que tienen "lista" una propuesta de mejora del complemento específico que permitiría subir el sueldo de los docentes y del personal de atención educativa, según detallan fuentes de la conselleria este martes a la ACN. Aseveran también que el Departament se mantiene "sentado" en la mesa de negociación y con voluntad de llegar a acuerdos. Sin embargo, la propuesta que trabaja la conselleria, y de la que no ha ofrecido detalles, está condicionada a la aprobación de los presupuestos de la Generalitat, un escollo en el que el Govern de Salvador Illa trabaja apelando a Esquerra Republicana y los Comuns. El Departament d'Educació ha trabajado esta propuesta, que defiende como "un punto de partida", y espera empezar a debatirla en la Mesa Sectorial.