No ha podido ser. El Barça se ha quedado a tocar del milagro. Ha hecho un partido casi inmaculado, pero no ha sido suficiente para remontar. Los hombres de Flick han muerto en la orilla después de marcar tres goles, obra de Bernal (x2) y Raphinha, y han perdido la corona de la Copa del Rey. Los últimos minutos han sido con los culés volcados al ataque, pero no han podido encontrar la anhelada diana para forzar la prórroga. Así, un Atlético de Madrid nervioso y un poco cobarde se ha convertido en el primer finalista de la Copa.

Lamine Yamal ilumina el camino...

1% de posibilidades, 99% de fe. Este es el lema que el Barça ha recuperado para intentar replicar la misión más imposible: remontar un 4-0 en contra. Hace nueve años, bajo la misma premisa, culminó exactamente la misma gesta ante el PSG en el mismo escenario, en una de las remontadas más épicas que se recuerdan. En aquella ocasión, quien creyó más que nadie fue un Neymar que se acabó convirtiendo en el héroe de la noche. Hoy, quien tenía más ganas de juerga era Lamine Yamal, su discípulo más aventajado.

Lamine Yamal, ante el Atlético de Madrid / Foto: EFE
Lamine Yamal, antes de la asistencia del primer gol / Foto: EFE

Se ha notado desde el primer balón que ha tocado. Y su mejor aliado era un Spotify Camp Nou que se ha convertido en el jugador número 12 del equipo de Flick. No ha parado nunca de animar, tampoco después de unos primeros 15 minutos en que los culers no han acabado de encontrar situaciones de gol claras y han recibido la pésima noticia de la lesión de Koundé, que ha tenido que dejar su puesto a Balde, reubicando a Cancelo en el lateral derecho.

... y Raphinha no falla desde los 11 metros

Este cambio no ha virado demasiado el plan del Barça: muy ofensivo, pero tampoco sin perder la cabeza en exceso, consciente de que un gol en contra era matador. Esto no impedía que el Atlético saliera al contragolpe. De hecho, la primera gran ocasión ha caído a las botas de Griezmann, pero a diferencia del Metropolitano, hoy el francés no ha estado fino de cara a portería. Y si el Atlético perdonaba, quien no lo hacía era un Bernal que aprovechaba un pase de la muerte de Lamine para hacer enloquecer, aún más, el feudo blaugrana.

El Barça celebra un gol contra el Atlético de Madrid / Foto: EFE
Marc Bernal, autor del primer gol de la noche / Foto: EFE

Antes del descanso, el Atlético ha tenido otra, esta vez en la cabeza de Lookman, también desacertado hoy. Y de nuevo, quien perdona paga. Cuando el telón del primer acto estaba a punto de bajarse, con Simeone pidiendo la hora desde la banda, una internada de Pedri en el área rival se ha convertido en un penalti clarísimo que Raphinha se ha encargado de transformar de forma magistral, sin perder la calma, engañando a Musso con un disparo suave. 

El Barça cree hasta el final...

El Barça tenía el trabajo medio hecho. Necesitaba 45 minutos iguales para forzar una prórroga que todos los culers firmaban con los ojos cerrados antes de empezar el partido. La puesta en escena de los hombres de Flick ha vuelto a ser excelente, sujetados por un colosal Cubarsí e iluminados por un Lamine Yamal mágico. Cuesta creer que ambos estén todavía en edad de juvenil. 

Bernal y Cubarsí celebrando un gol contra el Atlético / Foto: EFE
Bernal y Cubarsí, después del tercer gol del Barça / Foto: EFE

... pero acaba muriendo en la orilla

En el mediocampo, como es habitual, Pedri llevaba la batuta. Solo faltaba una cosa: más pólvora en los metros finales. Y Flick tenía mucha guardada en el banquillo con Rashford y Olmo. También con un delantero inesperado: Ronald Araujo, que ha entrado a causa de una lesión de Balde para jugar de delantero centro. Y en el primer minuto del uruguayo en el campo, los blaugrana han encontrado el tercero, obra de nuevo de Bernal, esta vez recogiendo un centro de Cancelo.

El gol del centrocampista de Berga ha hecho creer a los culés hasta el final, pero finalmente todo se ha quedado en un sueño. El equipo de Flick no ha encontrado la recompensa y ha acabado eliminado de la Copa.