El incendio de Guadalajara hace disparar todas las alarmas en el Estado español y en Europa

El incendio de Guadalajara ha hecho disparar todas las alarmas en el Estado español y en Europa. El caso es que los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) de Copernicus muestran que, hasta este miércoles, han quemado casi 275.000 hectáreas en la Unión Europea, y prácticamente la mitad de estas hectáreas están en el Estado: unas 125.000, el 45,5%. En los últimos veinte años, se han quemado alrededor de 35.000 hectáreas de media en España, mientras que solo el fuego de La Mierla ya ha arrasado 32.000. Una de cada cuatro hectáreas quemadas este año en el Estado se han quemado en Castilla-La Mancha, en uno de los peores veranos de la historia —y todavía no estamos ni en agosto, cuando el año pasado tuvo lugar la devastadora ola de incendios en Ourense, Lugo y León—.

Si bien este jueves de madrugada continuaba activo, la buena noticia es que el incendio de La Mierla ya está en fase de estabilización y que el gobierno de Castilla-La Mancha ya ha podido levantar la evacuación de cinco pueblos (de los 34 núcleos de población desalojados) en la Sierra Norte de Guadalajara. Fuentes del ejecutivo regional apuntan que su evolución favorable, una semana después de originarse, podría derivar en la decisión de levantar todavía más desalojos. Aparte, el fuego de Selas (también en Guadalajara) ya está perimetrado, y todos los vecinos evacuados han vuelto a sus domicilios. El último gran incendio sufrido en Castilla-La Mancha, originado en Almorox al atardecer de este miércoles, podría quedar estabilizado en las próximas horas.

Opinión experta

El responsable del Área de Capacitación de la Fundación Pau Costa, Juan Caamaño, ha explicado al Sciende Media Centre que un verano así era esperable. "Ya no podemos depender de las lluvias de invierno o verano para tener una campaña tranquila como era antes. Las olas de calor tan extremas y extensas que sufrimos son los activadores de estos incendios, y estas campañas tan extremas que empezamos a sufrir desde el 2021 con los dos incendios de Sierra Culebra (Zamora, Castilla y León) quemando más de 60.000 hectáreas y el de Navalacruz (Ávila, Castilla y León), con otras 20.000", dice, y añade: "Para mí este fue el verdadero punto de inflexión que se consolidó el año pasado con lo que sufrimos en agosto y lo que ya estamos viviendo este en el mes de julio. Son las olas de calor los verdaderos motores de estos incendios extremos y no las sequías como lo eran antes".

Caamaño cree que la situación "irá empeorando" porque se sumará más combustible a la ecuación: "Mientras no llueva, el combustible irá empeorando su condición". En esta situación, solo nos queda observar el viento, las tormentas secas que multipliquen el número de igniciones en un momento temporal muy corto y que haga que los sistemas de emergencias se vean sobrepasados. "Todavía quedan dos meses por delante duros", lamenta. Sobre la prevención, para terminar, aclara que no es tan fácil como limitarse a hablar de "limpiar la montaña". "Es un problema estructural sumamente complejo (...) que debe abordar muchas capas: las sociales, las de gestión del territorio, planes comarcales y municipales, el concepto de autoprotección...", concluye.